Tegucigalpa, 9 ene (ACAN-EFE).- Un médico naturalista hondureño reveló hoy, domingo, que en seis meses "recuperó de la muerte" al cantante Michael Jackson.
El galeno naturalista Alfredo Bowman, conocido también como doctor Sebi, dijo en una entrevista que publica en su edición de hoy, domingo, Diario La Prensa, que trató a Jackson en 2004 de una enfermedad "provocada por los químicos inorgánicos que recibía de los médicos, y lo pusieron mal de los nervios", por lo que habría cobrado unos 360.000 dólares.
Explicó que Jackson consumió por muchos años químicos que su organismo no pudo expulsar, y que fueron recetados por sus médicos para no dormir, levantarse o no enfermarse.
"Yo sabía eso y entendía que debía hacer una limpieza intra-celular, y lo hice, le di energía", contó el doctor Sabi, quien dice curar el cáncer y el sida.
Recordó que él fue contactado por un hermano de Michael Jackson, Randy, a quien dijo conocer desde hace 12 años.
También contó que Michael Jackson en un principio no creía mucho en él y que por tal razón le pidió que atendiera a amigos suyos que sufrían diferentes enfermedades, entre ellos un guatemalteco que padecía de diabetes, su secretario privado de lupus, y a Helga, una noruega, que no podía caminar.
Declaró que tras atender a Helga, Jackson fue emocionado a contarle que su amiga estaba bailando y caminando, y que no fue hasta entonces que decidió iniciar su propio tratamiento.
Dijo que cobró 2.000 dólares diarios durante los seis meses que duró el tratamiento.
De Michael Jackson, el doctor Sabi dice que "es un muchacho que abandonó su juventud, su niñez", una persona "que no puede acercarse a otra persona porque nunca tuvo esa interrelación, pues siempre fue famoso".
"La persona que vemos no es normal, es alguien que se hizo, lo que viene de él ahora hay que aceptarlo porque es el resultado de robarle la juventud", expuso.
Consideró que Jackson "no ha demostrado estar enamorado de su raza porque todos sus hijos son blancos y él se cree blanco y está bien".
Bowman, un hombre de la raza negra, de 71 años de edad, de al menos dos metros de estatura, dijo que él vivió su infancia en los campos bananeros del norte de Honduras y partió a Estados Unidos a los 20. ACAN-EFE
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