Houston (EEUU), 5 feb (EFE).- La NASA ha descartado la teoría de que un trozo de material aislante que se desprendió del tanque externo del cohete impulsor del Columbia haya sido la causa de la tragedia del transbordador espacial.
"Tiene que haber otra razón. Para nosotros, no tiene sentido que ese trozo haya sido la causa principal de la pérdida del Columbia y de su tripulación", dijo hoy Ron Dittermore, director de programas de los transbordadores, en una conferencia de prensa desde el Centro Espacial Johnson (Texas).
El transbordador se desintegró el sábado sobre Texas, cuando se disponía a aterrizar en la Florida tras una misión científica de casi 16 días. Sus siete tripulantes murieron.
Poco más de 80 segundos después del momento del lanzamiento, el 16 de enero, las cámaras de la NASA captaron el desprendimiento del trozo de aislante y su desintegración tras golpear la parte inferior del transbordador.
Dittermore insistió en su idea, expresada el lunes, de que el trozo, con un diámetro calculado de unos 60 centímetros y de poco más de un kilo de peso, no tenía suficiente masa o se desplazaba a una velocidad que pudiera dañar las losetas antitérmicas de la nave.
"Enfocamos nuestra atención en lo que no vimos. Creemos que hay algo más. Tiene que haber otra razón", dijo.
Mientras el Columbia realizaba su misión en órbita, los ingenieros de la NASA analizaron los posibles daños que pudo haber causado el fragmento y determinaron que éste era menor y no representaba un peligro para la nave o su tripulación, señaló Dittermore el lunes.
El director de programas de transbordadores también descartó la idea de que el desprendimiento del tanque externo fuera un trozo de hielo, cuyo mayor peso pudo haber tenido un poder más destructivo que el aislante.
"No creo que haya sido eso. No pienso que se trate de un problema de hielo", agregó.
En algunas ocasiones, el hielo se forma sobre los tanques de combustible líquido como resultado de la condensación de la humedad del aire.
Dittermore manifestó que la investigación del accidente se ha centrado ahora en los esfuerzos del sistema de control automático del Columbia por mantener la velocidad de la nave, pese a una creciente resistencia al aire percibida en el ala izquierda de la nave.
Los últimos datos recibidos del transbordador muestran que "estábamos perdiendo la batalla", afirmó.
El director del programa de transbordadores de la NASA manifestó que los ingenieros del organismo espacial tratan de recuperar los últimos 32 segundos de datos recibidos desde el Columbia.
Indicó que esas señales no han sido procesadas en el control de la misión en Houston debido a que por su mala calidad, no son confiables.
Pero agregó que esas señales serán extraídas de las computadoras y se analizarán para determinar cuáles fueron las causas de la resistencia al aire registrada en el ala izquierda de la nave.
"Tal vez esos 32 segundos nos ayuden a comprender" lo ocurrido, dijo. EFE
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