Emperador de Francia cuyo pensamiento y acciones militares tuvieron significativa influencia en todo el mundo. Hombre de ideas liberales, ayudó con sus conquistas a la expansión de los principios revolucionarios y dio impulso al nacimiento de las nacionalidades europeas. Excelente caudillo, en el orden militar es el creador de la estrategia moderna.
Como gobernante creó el Banco de Francia, saneó la moneda nacional, construyó caminos, canales y toda suerte de obras públicas, fomentó las industrias, inició una reforma administrativa de vastos alcances, y negoció con la Iglesia Católica el concordato que restableció la paz religiosa.
Una de sus empresas de mayor vuelo fue la reforma de la legislación francesa, que culminó con la redacción del Código Civil.
Nació en Ajaccio, Córcega. Siguió la carrera militar en Francia, primero en Brienne y luego en París. Destinado a Niza en 1786, demostró su excelencia militar en el sitio de Tolón. Fue destituido tras la caída de Robespierre y rehabilitado en 1795. Casó con Josefina Beauharnais y pasó a jefear el ejército de Italia, al frente del cual manifestó sus grandes dotes de mando y su genial concepción de la guerra.
Recibido triunfalmente en París, el Directorio -para alejarlo- le encomendó el mando de la expedición a Egipto; propuesto entonces a debilitar el poderío británico y abrir, como Alejandro Magno, el camino al Asia Menor y a la India, Lord Nelson y la flota inglesa le impidieron la realización de sus planes. Nombrado comandante del ejército de París, dio el golpe de Estado del 18 Brumario (1790), y se hizo con el poder.
Emprendió una campaña contra Austria y triunfó en Marengo. Cónsul vitalicio en 1802, fue proclamado emperador en 1804, y asumió el título de rey de Italia en 1805. Encaminó la política exterior a la formación -bajo la hegemonía francesa- de un sistema continental europeo que excluía a Gran Bretaña. Y, con sus mariscales y sus hermanos creó una fastuosa corte.
En 1805 logró brillantes triunfos militares en Ulm y Austerlitz. Sometió a Prusia con la victoria de Jena, en 1806. Quiso dominar a Portugal e invadió España, cuyo pueblo, en abierta rebelión, aniquiló sus mejores tropas. Se anexionó el reino de Holanda y, por razones políticas se divorció de Josefina y casó con María Luisa de Austria, de quien tuvo un hijo, Napoleón II.
Fracasó en la invasión a Rusia de 1812, y su ejército fue destrozado. Los países europeos formaron una coalición y lo derrotaron en Leipzig en 1813. Invadida Francia en 1814, tuvo que abdicar y retirarse a la isla de Elba. Regresó para los llamados Cien Días, que terminaron con la derrota de Waterloo en 1815. Fue apresado por los ingleses y confinado a la isla de Santa Elena, donde murió.