Bajo el Sol
Suecia, 1999, 120 minutos
Producción y Dirección: Colin Nutley
Guion: Colin Nutley, Johanna Hald, David Neal
Fotografía: Jens Fischer.
Montaje: Perry Schaffer.
Música: Paddy Moloney.
Intérpretes: Rolf Lassgard, Helena Bergström, Johan Widerberg, Gunilla Röör, Linda Ulvaeus.
Con este precepto del Eclesiastés comienza la película Bajo el Sol, dirigida por el realizador británico radicado en Suecia, Clin Nutley, quien antes ya había hecho dos filmes que -como este- fueron nominados por la academia sueca al Oscar como "mejor película extranjera": La casa de los ángeles (1992) y El último baile (1993).
Bajo el Sol nos cuenta la vida demasiado tranquila y bastante anodina de Olof, un cuarentón que vive solo en su modesta casa de campo, luego de que murió su madre. Para mitigar su soledad, Olof decide buscar a una “ama de llaves”, a través de un anuncio en el periódico local.
A este aviso acude Lind, una bella, refinada aunque misteriosa mujer, que decide quedarse a atender los quehaceres diarios de la casa de este hombre algo extraño y retraído.
Olof también es "amigo" de Erik, un jovenzuelo fanfarrón que dice haber recorrido medio mundo y tener amplia experiencia con las mujeres; y que comienza a objetar la nueva relación entre Olof y Lind, pues al parecer ello le dificultará obtener nuevos préstamos de éste. Sin embargo, la inmediata atracción de Olof por Lind va haciéndose paulatinamente mutua, aun cuando ambos expresan con bastante timidez sus sentimientos.
De este modo, Bajo el Sol se acerca a algunas de las características narrativas y estético-visuales que recorren buena parte de la cinematografía sueca y del cine europeo en general: ritmo lento, pausado de la trama; historias aparentemente simples, sencillas, sin grandes "pretensiones"; actuaciones más bien introspectivas, aunque a veces intensas y profundas.
A todo ello hay que añadir el hermoso paisaje y la sutil ambientación doméstica que recrea el filme, que van dejando la sensación de una atmósfera en apariencia sosegada, pero llena de elementos latentes, ocultos en las relaciones personales y con el medio en que se desenvuelven.
Esto se expresa tanto en las ambiguas relaciones de Olof y Lind, como en las objeciones y demandas de Erik para romper ese vínculo afectivo y amoroso, todo lo cual va jalonando el devenir de la trama, hasta hacerla conflictiva, difícil de resolver.
A partir de actuaciones que exploran la naturaleza ambigua del vínculo que se va estableciendo entre estos personajes, quizás lo más cuestionable de este filme sea su imposibilidad de resolver, de una manera creativa y compleja, los elementos dramatúrgicos y argumentales que pone en escena.
Por eso, el misterio acerca de la procedencia y el comportamiento de Lind -que va dejándose ver durante todo el filme como uno de los ejes centrales de la trama- se pierde o al menos se diluye en la resolución final de la historia, hasta acercarla a los códigos y preceptos del melodrama más convencional.
Entonces, lo que prometía ser sorprendente, conmovedor o al menos efectivo en términos narrativos, concluyó derivando en aquel precepto bíblico que inicia y termina esta película: "nada nuevo bajo el sol".