Su pequeña figura es la guía al otro lado del vidrio. Escucha la melodía con atención, se levanta de la silla y da unas indicaciones.
Desde la sala de grabación pide a la cantante que suba más la voz y de paso hace un ensayo de los coros. Se vuelve a sentar y aguza el oído mientras se graba la canción.
En la última semana, Juan Carlos Rojas prácticamente ha vivido en el estudio de grabaciones.
Tan solo en cinco días, ha grabado con los grupos Pimienta Negra, Kalúa y las debutantes guanacastecas de Las Indomables.
Sus letras, su música y los arreglos que crea son cotizados en el ambiente nacional. Juan Carlos es uno de los compositores más buscados por los grupos y solistas nacionales.
No es casualidad que su música sea interpretada por conjuntos de la talla de Kike de Heredia, La Pandylla, la Big Band y el Coro Surá, entre muchos otros.
Pero, además de compositor y arreglista, Juan Carlos Rojas es director de banda, maestro, asesor del Ministerio de Educación Pública y, para divertirse, integrante del dúo Melao, junto a su hermano Alonso.
Del ébano y el marfil
El primer instrumento que Juan Carlos Rojas tuvo en sus manos fue un acordeón, cuando apenas tenía seis años de edad.
Luego vinieron el órgano y el piano. Las teclas de ébano y marfil marcaron su futuro, tanto que hoy, a los 34 años, afirma que todo músico debiera tener, por lo menos, las nociones básicas para tocar este instrumento.
Como otros músicos, empezó tocando de oído, pero luego sintió la necesidad de prepararse mejor.
Hace 14 años ingresó en la carrera de dirección coral, en la Universidad Nacional (UNA), y, hoy, ese conocimiento tan específico le ha servido para diversificar su trabajo.
"Mientras estudiaba tenía que aprenderme de memoria una obra clásica completa (las voces y la orquestación); ahora, esto me hace más fácil trabajar con grupos de música popular", comenta.
Y aunque la música que crea es, sobre todo, bailable, Juan Carlos Rojas pone especial cuidado en las letras que escribe.
El contenido sí importa
Rojas confiesa que la parte más difícil de su trabajo es escribir la letra de una canción, aunque su pluma se nutre de las historias del barrio, de su creatividad o de cualquier cuento que le llegue.
Una vez que la musa lo visita, cuida mucho el contenido de sus letras.
"La radio es la que educa a muchas personas, sobre todo en la zona rural, entonces hay que cuidar mucho el mensaje", afirma.
Pero Juan Carlos no es un idealista: tiene los pies en la tierra y sabe que para vender hay que ser comercial, así que sus letras también reflejan lo que la gente desea escuchar, pero siempre dentro de su código de valores.
"Cuando es música bailable pienso más en la melodía, en los arreglos y me imagino a la gente bailando", afirma.
Este herediano se define como un músico influido por las tonadas populares, pero que utiliza la técnica clásica y esto le ha permitido incursionar en muchas áreas de la música.
Otras facetas
La personalidad de Juan Carlos es alegre, divertida y -como otros músicos- se declara bohemio.
Sin embargo, la vida agitada del músico no contrasta para nada con la del maestro serio pero jocoso que tiene a su cargo la educación musical en la Escuela Laboratorio de Heredia.
Su filosofía educativa dice que la materia de música debe ser un disfrute: el niño debe llegar a cantar, tocar, a bailar; su clase es para gozar.
Además de profesor, es asesor nacional del Ministerio de Educación Pública en la materia de música, y formó parte en 1996 de la comisión que redactó los nuevos programas de educación musical para escuela y colegio.
Como si esto no fuera suficiente, tomó en sus manos el reto de hacer un cancionero infantil, que en este momento se utiliza en todas las escuelas del país.
"Me realizo cuando veo a los niños contentos", afirma; pero también cuando compone una pieza coral o hace los arreglos para una banda.
Recientemente, la Banda Comunal de Heredia -que está bajo su dirección- ganó dos de los premios más importantes del Festival de la Luz de 1998: el de la banda que más brilló, y el de la mejor banda comunal.
Además, en noviembre del año pasado, Juan Carlos fue el tecladista de la orquesta del Festival Internacional OTI de la Canción, que se realizó en el país.
Este prolífico músico además ha sido tecladista de diferentes conjuntos: Amigos, Jaque Mate, Buena Nota, La Pandylla, Gene Chambers y la TC, Kike de Heredia y su grupo Carnaval y Réquete.
El reloj marca las diez de la mañana, más de una hora ha pasado desde que la entrevista se inició.
Juan Carlos debe regresar al trabajo, le queda por delante un largo día en el estudio: tiene que terminar de grabar el nuevo disco del grupo Kalúa.
MAESTRO.Desde el ángulo que se le mire, Juan Carlos Rojas es un músico completo.
Las notas del compositor
Nombre: Juan Carlos Rojas.
Edad: 34 años.
Esposa: Sandra Mora.
Hijos: Juan Pablo, de 10 años; María de los Ángeles, de cinco.
Profesión: Compositor y arreglista.
Estudios: Dirección coral en la Universidad Nacional.