Buenos Aires, 28 dic (EFE).- Los argentinos podrán visitar a finales de marzo próximo una parte del Museo de la Memoria que se construirá en el predio donde funcionó la mayor cárcel ilegal de la última dictadura militar, informaron hoy fuentes oficiales.
La apertura parcial del museo en homenaje a las víctimas del régimen militar (1976-1983) fue decidida durante una reunión entre el presidente argentino, Néstor Kirchner, y el Jefe de Gobierno de Buenos Aires, Aníbal Ibarra.
El Gobierno porteño de hará cargo a partir de hoy de unos 40.000 metros cuadrados del predio, que representan cerca del 80 por ciento de los siete edificios que conforman la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), en la zona norte de la capital argentina.
"Este es un día importantísimo porque se cristaliza el compromiso que se asumió el 24 de marzo" último, dijo Ibarra en rueda de prensa en la Casa de Gobierno sobre el acuerdo de traspaso del predio firmado entre la Nación y el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires el día que se cumplieron 28 años del golpe de Estado que dio origen a la dictadura militar.
Por su parte, el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, detalló que entre los inmuebles que serán transformados en el Museo de la Memoria se encuentra el casino de oficiales, "el lugar donde estuvieron alojados los prisioneros ilegales" durante el régimen dictatorial.
Sólo quedan los institutos de enseñanza, como la Escuela de Guerra Naval y el Liceo Naval, que serán cedidos por la Armada durante el año próximo para transformar en museo la totalidad del predio por el que pasaron unas 5.000 víctimas de la represión ilegal, según organismos de derechos humanos.
Durante la reunión, Kirchner recibió el informe de la Comisión Bipartita, creada entre la Nación y el Gobierno porteño, y se mostró conforme porque se cumplieron los plazos previstos para "liberar" a la ESMA y transformarla en "un lugar de reflexión y de recuerdo a las víctimas de la represión ilegal".
Las tareas de mantenimiento, seguridad y cuidados de los edificios que la Armada Argentina cedió para el funcionamiento del museo estarán a cargo del Gobierno de Buenos Aires.
Del anuncio también participaron el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli; el ministro de Justicia, Horacio Rosatti; y la subsecretaria de Derechos Humanos de la ciudad de Buenos Aires, Gabriela Alegre.
La construcción de un museo en uno de los más emblemáticos centros clandestinos de detención marcará otro hito en materia de derechos humanos después de la anulación parlamentaria de las leyes de Obediencia Debida y de Punto Final, en agosto del año pasado.
Esas polémicas normas, aprobadas durante el gobierno presidido por Raúl Alfonsín (1983-1989), eximieron de responsabilidad criminal a unos 2.000 policías y militares acusados de violaciones a los derechos humanos durante la dictadura. EFE
ls/omg