La Madre Teresa de Calcuta, esa mujer dedicada al socorro de los desvalidos, primero en la India y luego en el mundo, murió hoy a los 87 años a raíz de un paro cardíaco.
La Madre Teresa, quien era amiga cercana de la también fallecida Princesa Diana de Gales, tenía previsto asistir mañana a un oficio religioso en memoria de Diana que iba a realizarse en la sede principal de la orden. La Madre Teresa no había emprendido el viaje a Londres para tal efecto, precisamente por problemas de salud.

La hermana Priscilla en el centro general de la orden, dijo que las religiosas encomendaron su alma en una misa funeral. La vocera confirmó el fallecimiento en nombre de la superiora del convento, la madre Constanzia. Agregó, que el el convento fue notificado hacia las 7:30 p.m. (hora de Roma) del fallecimiento.
La Madre Teresa de Calcuta ganó en 1979 el premio Nobel de la Paz por llevar esperanza y dignidad a millones depobres y desamparados con un sencillo mensaje: "Los pobres deben saber que los amamos".
Aunque el mundo la colmó de honores y condecoraciones y hasta la calificó de santa viviente, la anciana monja yugoslava de orígen albanés siempre recalcó que simplemente estaba haciendo el trabajo de Dios y por lo tanto no merecía los honores que había recibido.
"Me causa gran alegría y regocijo amar y cuidar a los pobres y desmparados", dijo. "Los pobres no necesitan nuestra lástima ni pesar. Necesitan nuestro amor y compresión".
La labor que la madre Teresa inició hace 40 años en los barrios marginados de Calcuta, la ciudad más poblada y pobre de India, ha tocado las puertas del corazón de gente de todas las religiones en casi 80 países.
Pero en 1989, su cada vez más quebrantada salud la obligó a renunciar al cargo que desempeñaba como superiora de su congregación.
Problemas de salud
En 1989 se le implantó un marcapasos y un año más tarde el Vaticano anunció que se retiraba de su cargo de Madre Superiora de las Misioneras de la Caridad. En 1991, la débil madre Teresa tuvo que internarse en un hospital de California por deficiencias cardíacas y neumonía bacteriana.
Su congregación recalcó que la madre Teresa no se había retirado, y continuó trabajando aún después de que se nombró su sucesora.
La madre Teresa dijo que además de la pobreza y el hambre, los principales problemas del mundo son la soledad y el desamparo. "La soledad también es un tipo de hambre", dijo una vez. "Hambre de calor y afecto. Y esta hambre es mucho más difícil de saciar que el hambre de un pedazo de pan. A menudo la religiosa recuerda un doloroso incidente ocurrido en Londres, cuando encontró a un indigente sentado en la calle.
"Tomé su mano y estaba tan fría. Cuando le pregunté porqué, me contestó: 'Si supiera cuanto tiempo hacía que no senta el calor humano'. Ese fue uno de los momentos más dolorosos de mi vida".
Su congregación de las Misioneras de la Caridad, una comunidad católica que fundó en 1949, administra unos 300 hogares para niños abandonados e indigentes en India y en otros países.
La madre Teresa, cuyo nombre es Inés Gonxha Bojaxhiu nació de padres albaneses en Skopje, Yugoslavia, el 27 de agosto de 1910.
Estudió en una escuela estatal y a los 12 años ya era una persona profundamente religiosa. A los 18 años se convirtió en monja de Loreto, con la esperanza de trabajar en la misión de la congregación en Calcuta.
Fue enviada a la abadía de Loretto en Dublín y de allí a India para comenzar su noviciado y como maestra de geografía en una escuela del convento en Calcuta.
Llamado divino
Dijo que recibió el llamado divino de trabajar entre los pobres en septiembre de 1946. "El mensaje fue bastante claro", dijo una vez. "Yo debía salir del convento y ayudar a los pobres viviendo entre ellos. Fue una orden. Sabía cual era el lugar al que pertenecía".
El Vaticano y la madre superiora en Dublín aprobó y después de un entrenamiento intenso como enfermera, fundó su primera escuela en los tugurios de Calcuta en diciembre 1949.
Adoptó el nombre de Teresa en honor de Santa Teresa del Niño Jesús.
La madre Teresa estableció su primer hogar para los moribundos en un sanatorio indio en Calcuta, después de ver que a una pobre mujer se le negó la entrada a un hospital de la ciudad.
Bajo el nombre de "Nirmal Hriday" (Corazón Tierno), este fue el primero de 150 hogares para indigentes moribundos, donde se admiten casi 18.000 personas al año.
En 1988, la madre Teresa contaba con la ayuda de casi 3.000 personas que atendían a los pobres, necesitados, moribundos y huérfanos en los tugurios de más de 200 ciudades.
Su labor incluye el cuidado de casi 7.000 niños en 120 hogares y el trámite de casi 1.500 adopciones al año.
In 1988 casi cuatro millones de enfermos fueron atendidos en sus 629 hospitales móviles.
La madre Teresa, quien desde el decenio de 1970 tiene casas de misión en Londres, Liverpool y Glasgow, comenzó en 1992 a buscar un lugar para albergar a los mendigos en Birmingham, en el centro de Inglaterra.
Su compasión llegó al corazón de ricos y pobres por igual.
Como resultado, 30 millones de dólares en ayuda se distribuyen a través de su organización anualmente. Sin embargo, dijo: "Los fondos no son el verdadero problema. Confiamos en la divina providencia".
Cuando se le comunicó en 1979 que había ganado el premio Nobel de la Paz, dijo como era de esperarse, "No lo merezco". Pero el mundo entero estuvo en desacuerdo, y le otorgó más de 80 condecoraciones y títulos nacionales e internacionales, incluyendo el Bharat Ratna, el más alto reconocimiento concedido a un civil en India.
A pesar de la artritis y los problemas de la visión que le han afectado en los últimos años, la madre Teresa dijo que nunca se ha sentido cansada.
"Debes estar preparado para trabajar sin descanso si quieres servir a la humanidad que sufre", a menudo le decía a las hermanas que se unían a su congregación.
Angustiada por la propagación del SIDA en el decenio de 1980, describió sus víctimas como "los leprosos de nuestros tiempos" y prometió trabajar para ellos. Fundó tres centros en Estados Unidos y ayudó a la formación de otros en Haití.
Después de la catástrofe nuclear de Chernobyl en 1986, la madre Teresa visitó la Unión Soviética y ofreció su apoyo moral al personal que realizaba las labores de rescate.
Las autoridades comunistas le concedieron la Medalla de Oro del Comité Soviético de Paz y le dieron permiso para establecer un centro en su estado oficialmente ateo. La madre Teresa ha sido franca al expresar su oposición al aborto, a pesar de haber tratado de mantenerse al márgen de la controversia.
La sede de su misión es el estado de Bengala Occidental en India, de gobierno marxista. Su rostro lleno de arrugas y sus manos deformes por la artritis son testimonio vivo de su labor de amor a los desfavorecidos del mundo.
Un hombre moribundo dijo en Calcuta: "No he visto a Dios ni necesito verlo, pero para mi esta anciana es el Dios viviente".