BOGOTA (AFP) - El ex presidente colombiano Alfonso López Michelsen (1974-1978), uno de los políticos más influyentes en la historia de su país y artífice de los acuerdos que llevaron a Estados Unidos a devolver el canal de Panamá, falleció de un infarto este miércoles a los 94 años en Bogotá.
El presidente Alvaro Uribe al lamentar el fallecimiento, destacó el "liderazgo" de López y lo calificó como un "lúcido discrepante y dinamizador permanente de nuestra democracia".
Por su parte, el presidente panameño Martín Torrijos, dijo que López fue "un aliado y un amigo de Panamá en su lucha por recuperar la soberanía del territorio nacional".
López, dirigió durante muchas décadas el ala izquierda del partido Liberal y en los últimos años promovió la búsqueda de un acuerdo humanitario para obtener la libertad de los rehenes en poder de la guerrilla de las FARC.
El político será sepultado el viernes en el cementerio central de Bogotá, informó Felipe López, uno de sus tres hijos.
El ex presidente del gobierno de España Felipe González dijo que su muerte priva a América Latina de uno de sus grandes intelectuales y a un defensor de las ideas socialistas. "Tenía una inteligencia múltiple, digamos que aprendí mucho de él", manifestó.
"Con López muere una de las grandes luces de la vida política colombiana", señaló uno de sus pupilos políticos, el también ex presidente Ernesto Samper (1994-1998).
Su biógrafo, el estudioso norteamericano Stephen J. Randall, lo calificó como el colombiano más influyente de los últimos 50 años.
Hijo del dos veces ex presidente liberal homónimo, fue educado en Londres, Bruselas y Lille (Francia) y realizó estudios de derecho en Santiago de Chile y Washington.
Entre sus libros destacan el ensayo "La estirpe calvinista de nuestras instituciones" y la novela "Los Elegidos" -llevada al cine en Rusia- ambos publicados durante su exilio en México en los años cincuenta.
Tras su regreso a Colombia en 1960 fundó el Movimiento Revolucionario Liberal y en 1974 fue elegido por amplia mayoría como presidente, el primero tras la alternancia obligatoria en el poder de los partidos liberal y conservador pactada en 1958.
Durante su gobierno, cuyo lema fue "el Mandato Claro", López enfrentó un amplio descontento social, que se expresó en el ascenso de la guerrilla urbana del M-19 (Movimiento 19 de Abril) y la realización de un primer gran paro cívico nacional en septiembre de 1977.
Igualmente, durante ese cuatrienio se multiplicaron los cultivos ilegales de marihuana y surgieron las primeras organizaciones de tráfico de cocaína.
López dedicó buena parte de la gestión internacional de su gobierno a promover el tratado firmado en 1977 durante una cumbre hemisférica en el que Estados Unidos se comprometió a devolver la soberanía en la zona del canal a Panamá.
En esa gestión participó varios años, primero promoviéndola ante a sus homólogos estadounidenses, Gerald Ford y Jimmy Carter, y luego defendiéndola ante los gobiernos latinoamericanos junto al entonces presidente de Venezuela, Carlos Andrés Pérez, y el mandatario cubano, Fidel Castro.
En 1982 disputó por segunda vez la presidencia pero fue derrotado por el conservador Belisario Betancur (1982-86). "Fue un opositor formidable y quizá el más inteligente político", dijo Betancur este miércoles.
Dos años más tarde sirvió como vocero a una propuesta de narcotraficantes colombianos que desde Panamá propusieron pagar la deuda externa del país a cambio de un tratamiento judicial favorable.
Durante sus últimos años López, quien mantuvo hasta su muerte una columna semanal de prensa y participó en la plaza pública de la campaña contra la reelección del presidente Alvaro Uribe en 2006, se esforzó por buscar un acuerdo humanitario para que la guerrilla de las FARC liberase a los rehenes en su poder.
El 29 de junio, tras la muerte de 11 de esos rehenes que estaban en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas), López criticó la estrategia de Uribe sobre el tema. "Me parece que no se está buscando una solución, sino una victoria", señaló.
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