Bangkok. El general Ne Win, quien sometió a Birmania (Myanmar) a una férrea dictadura militar durante 26 años, falleció hoy en Rangún, donde vivía bajo arresto domiciliario desde que su familia fue acusada de conspirar para derribar al Gobierno.
Ne Win, que murió a los 91 años, asestó en 1962 un golpe de Estado que acabó con el gobierno democrático del primer ministro U Nu, y hasta 1988 llevó a cabo una política de nacionalizaciones y aislamiento, que transformó el país en uno de lo más pobres del mundo.
Su retirada del primer plano coincidió con el regreso al país de Aung San Suu Kyi, hija del héroe de la independencia, Aung San, y con las primeras protestas populares en contra de la dictadura militar que acabó por convertirse en un masivo llamamiento en favor de cambios democráticos.
La represión militar logró acallar las protestas, pero no sin que antes murieran varios miles de activistas por los disparos de los soldados "antidisturbios".
Como cesión, Ne Win se retiró tras los telones de la dictadura militar después de traspasar el poder a militares leales, pero continúo durante varios años siendo el hombre más poderoso de Birmania, que alcanzó la independencia de Gran Bretaña en 1948.
Amigo del expresidente indonesio Suharto (otro general que se pasó 32 años en el poder), a quien en ocasiones visitaba desplazándose hasta Yakarta en su avión particular, Ne Win fue un hombre excéntrico, influenciado por la superstición y un profundo creyente de la "magia negra".
Esta desmedida creencia contraria a la razón le llevó a ordenar al banco nacional alterar la denominación del valor del dinero en circulación para evitar que terminase en el "aciago" cero: los billetes de 20 kyat aparecían con el 25, los de 40 con 45 y así en adelante, excepto los de 100 kyat, que se reconocía por el 90, porque este número sí era afortunado.
Muchos birmanos le atribuyen a él y a su doctrina, llamada "Vía birmana hacia el socialismo", la responsabilidad de la destrucción económica del país, que antes de la dictadura estaba considerado uno de los más prósperos de Asia.
Ne Win cayó en desgracia a mediados del año pasado, cuando fue confinado en su vivienda de la capital birmana por su presunta complicidad en el complot llevado a cabo por miembros de su familia con el objetivo de derribar a la actual Junta Militar.
El yerno de Ne Win, U Aye, de 54 años, y sus nietos, U Aye Ne Win, de 25; U Kyaw Ne Win, de 23; y U Zwe Ne Win, de 21, fueron detenidos en marzo de 2001 y condenados a la pena capital a principios de este año por el delito de "alta traición".
Los cuatro familiares, conocidos por poseer algunas de las empresas locales más importantes, aguardan el fallo judicial sobre el recurso de apelación que presentaron.
Fuentes próximas al exdictador indicaron que murió en torno a la 01.00 GMT, aunque no facilitaron detalles sobre las causas. Los médicos le habían colocado un marcapasos en septiembre de 2001 después de sufrir un ataque al corazón.
La última aparición en público del nonagenario general fue en marzo del año pasado, durante una ofrenda budista celebrada en su residencia.
Nacido en 1911 en la localidad de Paunghe (centro), Ne Win se unió al movimiento independentista que combatía a las tropas coloniales británicas y comandaría, en 1949, las tropas que entraron victoriosas en Rangún.
Llegó hasta jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, cargo que ocupaba cuando encabezó un golpe de Estado que acabó con 14 años de gobiernos democráticos en 1962.
Birmania, sobre la que pesan sanciones de la Unión Europea (UE) y de Estados Unidos por abusos de los derechos humanos, continúa en 2002 bajo una férrea dictadura militar.
Edición periodística: Gerardo González y Juan Fernando Lara . Fuente: agencias.