El conocido cantante "cuartetero" Rodrigo falleció este sábado en un accidente de tráfico a los 27 años, cuando se encontraba en la cima de una infrecuente fama, sustentada en la veneración de adolescentes de sectores populares y en su constante aparición en los medios comunicativos.
Rodrigo Bueno, conocido como El Potro, murió en un accidente de tráfico en una autopista próxima a Buenos Aires, cuando retornaba a la capital argentina de un recital que había ofrecido en la ciudad de La Plata (62 km al sur) y la camioneta que conducía chocó contra otro vehículo.
En el accidente, también falleció Fernando Olmedo, hijo del extinto actor cómico, Alberto Olmedo.
Rodrigo había desarrollado una meteórica carrera que le llevó a ganar una gran popularidad en muy poco tiempo, con masivos recitales de música cuartetera, un ritmo con gran arraigo en la provincia de Córdoba (centro del país), pero que se extendió a toda Argentina por su influencia y la de MonaJiménez, el precursor de ese género.
En los fines de semana ofrecía hasta tres recitales por noche en clubes de barrios populares de todo el país, ante el creciente fanatismo de miles de adolescentes, principalmente muchachas.
Medios de prensa resaltaron que el joven artista falleció el mismo día en que se cumple el 65 aniversario del deceso de Carlos Gardel, en un accidente de aviación en Medellín (Colombia).
Abrumadora asistencia
Solo minutos después de su muerte, centenares de jóvenes se acercaron con flores y fotos del cantante hasta el cementerio de Ezpeleta, cerca del lugar del accidente, donde se le hizo una autopsia.
Miles de jóvenes desconsolados desfilaban este sábado ante la sede de la alcaldía de localidad de Lanús (periferia sur), donde se realiza el velatorio de Rodrigo.
En las primeras horas del velatorio, esta tarde, la policía debió esforzarse para evitar las avalanchas sobre las vallas de seguridad de las adolescentes que pugnaban por dejar una flor en el atúd del cantante.
Semanas atrás, el artista cumplió uno de sus sueños al visitar en Cuba a su ídolo Diego Maradona, quien realiza en La Habana un tratamiento contra las drogas, y ambos jugaron un partido de futbol.
Su rápida proyección estuvo basada en una impresionante presencia en los medios de comunicación, con apariciones diarias en varios canales de televisión, notas en las revistas del corazón y en otras publicaciones que se dedicaban a analizar su gran arraigo popular.
Rodrigo, quien tenía un hijo de tres años que resultó herido en el accidente, había anunciado que se retiraría de los escenarios a fines de este año a una década de su debut, pero esto fue considerado un golpe publicitario.
Este año había ofrecido multitudinarios recitales en el estadio bonaerense Luna Park, el más grande cubierto de Argentina, con la presentación de su decimoterecer disco compacto, titulado Cuarteto característico Rodrigo 2000.
Amante del box vestido con atuendo de pugilista se presentó en el Luna Park, antigua arena tradicional de ese deporte el éxito le llegó con Lo mejor del amor(1996) del ritmo cuartetero (una versión de la música tropical), aunque también incursionó en la salsa y el merengue.
Con una imagen de niño terrible, léxico de muchacho de barrio y cabello teñido, Rodrigo fue quien llevó ese ritmo desde Córdoba, su provincia natal, y lo impuso en Buenos Aires, la ciudad elegida por su madre para que reposen sus restos.