El estreno de Mundo Grúa -Gran Premio en los XII Encuentros de Cine de América Latina de Toulouse (2000)- en cines de Francia, no solo es una gran alegría para este joven realizador de 30 años, sino que además afirma que puede ser comercializada, a pesar de que no es una película comercial, comentó Trapero a la AFP.
Después de haber sido vista en Argentina por unos 100.000 espectadores, ahora, el desafío de Mundo Grúa es el público francés, y de allí su importancia para el director: "puede tener un público que elige la película en una revista y va a verla (...) sobre todo en París, que es una ciudad con una cultura de cine muy profunda".
Rodada en blanco y negro, Mundo Grúa es la vida cotidiana de Rulo, un cincuentón que en su juventud tocaba el bajo, y ahora es obrero de la construcción. Busca trabajo y en el intento aprende a manejar una enorme grúa en pleno Buenos Aires.
Este primer largometraje de Trapero fue rodado durante siete semanas a lo largo de un año y medio, en una obra en construcción a la vuelta de su casa, en San Justo, Buenos Aires.
Al igual que muchos jóvenes cineastas argentinos, Pablo Trapero estudió en la Universidad del Cine. Hizo varios trabajos de montaje y de asistente de dirección. Antes de emprender Mundo Grúa filmó dos cortometrajes: Mocoso malcriado (1992) y Negocios (1995).