Guayaquil (Ecuador), 26 ene (EFE).- Una masiva manifestación convocada por la alcaldía de Guayaquil reflejó hoy la férrea oposición que afronta el Gobierno del presidente Lucio Gutiérrez, que se ve amenazado por otras protestas en los próximos días.
La denominada "marcha blanca" reunió en una céntrica calle de Guayaquil a decenas de miles de personas, en su mayoría vestidas de blanco, y encabezadas por el alcalde de la ciudad, el socialcristiano Jaime Nebot.
"Hoy la paciencia de Guayaquil se acabó", afirmó Nebot en un discurso pronunciado cerca del Ayuntamiento ante los manifestantes, que exigieron un mayor apoyo del Gobierno a esa ciudad y gritaron la consigna "Lucio fuera".
Nebot ha mantenido un permanente pulso con Gutiérrez por la aprobación de un reglamento que permita la actuación de guardias privados en el control de la delincuencia en esta urbe porteña.
Gutiérrez rechazó esa posibilidad y remarcó que es la policía nacional la encargada de brindar el servicio de seguridad a la ciudad.
Nebot también exige que el Gobierno no interfiera en un proyecto de salud ciudadana que había pactado con anteriores autoridades del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social.
El regidor guayaquileño advirtió de que la manifestación de hoy es sólo el inicio de otras que se extenderán a otras ciudades como Quito, Cuenca, Loja y Atuntaqui, entre otras, cuyos consistorios también se han pronunciado en contra de la gestión gubernamental.
Nebot también reclamó para su ciudad un sistema de autonomía del poder central en Quito y calificó a los que llamó "enemigos de Guayaquil de "gusanos que se reproducen en tejidos muertos".
"Hoy, Guayaquil, víctima de la injusticia, reclama libertad", afirmó el burgomaestre en una contundente reclamación al Gobierno de Gutiérrez.
Destacó el carácter pacifico de la masiva manifestación y restó importancia a la "contra marcha" convocada por grupos adeptos al Gobierno cerca del sitio de concentración de la protesta del Ayuntamiento.
"Esta marcha es indetenible, invencible y autonómica", recalcó Nebot, uno de los máximos líderes del Partido Social Cristiano, el principal grupo de oposición.
Con muchos menos participantes, la "contra marcha" convocada por el populista Partido Roldosista Ecuatoriano (PRE), aliado de Gutiérrez, se desarrolló también de forma pacífica y no llegó a encontrarse con la manifestación del Ayuntamiento, como temían las autoridades.
La marcha roldosista estuvo encabezada por Jacobo Bucaram, hijo del ex presidente Abdalá Bucaram, asilado en Panamá desde 1997, cuando fuera destituido del poder por el Congreso, que tras escasos seis meses en el cargo le echó de la Presidencia por una supuesta "incapacidad mental para gobernar".
"Jacobito", como conocen en Ecuador al hijo de Bucaram, aseguró que su manifestación buscaba la defensa del orden constitucional y de la unidad de la nación.
Acusó a los opositores de intentar desestabilizar al Gobierno y de practicar una especie de revancha porque los enemigos de Gutiérrez perdieron el control de la Corte Suprema de Justicia, el Parlamento y otros organismos estatales.
Por su parte, el presidente Gutiérrez volvió a acusar a sus detractores de pertenecer a una "oligarquía corrupta" que con las protestas intentan evitar una acción del Gobierno para cobrar deudas morosas a empresarios ligados al Partido Social Cristiano.
El jefe del Estado calificó de injustas las exigencias de Nebot y dijo que su administración ha aumentado el apoyo a Guayaquil en materia de seguridad, salud, vialidad e infraestructura.
Gutiérrez dijo intuir que el malestar de Nebot se debe a que el Gobierno ha negado que los fondos destinados a la seguridad de Guayaquil sean administrados por el Ayuntamiento, y recordó que ese dinero se encuentra depositado en la Policía para que ejecute un plan contra la delincuencia en la urbe porteña.
Varios analistas coinciden en que la manifestación de hoy contra el Ejectivo es sólo el inicio de una oleada de protestas que se podrían extender por todo el país.
El próximo 3 de febrero, Izquierda Democrática (socialdemócratas) y el Movimiento indígena Pachakutik, coaligados en la oposición con los socialcristianos, han convocado una manifestación en Quito.
También varios grupos sociales se han sumado a las protestas contra el Gobierno, que por su parte seguirá contando con el apoyo de los roldosistas y de grupos políticos de izquierdas. EFE
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