Ciudad Juárez (México), 20 may (EFE).- Miles de personas reunidas hoy en un cementerio despidieron a la menor de siete años Airis Enríquez Pando, quien fue violada y asesinada el pasado domingo en Ciudad Juárez (frontera con EEUU) en el estado de Chihuahua.
La multitud dio el último adiós con llantos y gritos de "Te queremos" y "Justicia para Airis" a la niña, quien fue sepultada en un cementerio ubicado al sur de la ciudad, muy cerca de su casa.
Los asistentes, en su mayoría vestidos de blanco, portaban un listón del mismo color en sus solapas o llevaban globos en señal de protesta por el homicidio.
Otros más alzaban grandes mantas en las que clamaban justicia y en casi todas las manos había un volante con la foto de la menor por el que se ofrece una recompensa de 100.000 pesos (unos 9.000 dólares) a quienes ofrezcan información para localizar al o los victimarios.
Según informe de las autoridades, Enríquez sufrió abuso sexual, fue brutalmente golpeada en la cabeza y abandonada dentro de un contenedor relleno de cemento en un paraje semidesértico de Ciudad Juárez, en el que fue encontrada el pasado domingo.
El crimen de la menor se suma a los más de 400 cometidos en esa zona fronteriza desde 1993 a la fecha, la mayoría de ellos contra trabajadoras de la industria maquiladora (ensamblaje) o jóvenes de condición humilde.
Antes del sepelio el obispo Renato Ascencio León y cinco sacerdotes oficiaron una misa de cuerpo presente en un templo de la zona, que fue insuficiente para la concurrencia.
"Con hechos como éste el mundo parece haber olvidado, haber abandonado al mismo Dios (...) triste cosa es que la ciudad sea conocida por hechos brutales que ponen en tela de juicio el mismo Estado de Derecho" dijo el líder religioso durante la ceremonia.
También exhortó a autoridades y ciudadanos a unir fuerzas contra la violencia, actuar con eficacia, sobreponerse al temor y denunciar cualquier indicio que observen.
"Airis Estrella nos ha unido a todos y nos invita a ser factores de un cambio social en el que haya verdadero respeto a los derechos humanos", finalizó Ascencio. EFE
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