San José . Un clima de agitación social reinaba este martes en Costa Rica, donde una huelga de hambre y varias protestas callejeras de estudiantes y trabajadores han dejado cerca de 25 heridos y sacudido el país luego de que el Congreso aprobara en la víspera en primer debate el "combo energético", ley que abrirá a la competencia privada el mercado de las telecomunicaciones.
Miles de manifestantes, vigilados de cerca por un fuerte contingente de policía antimotines, recorrían este martes las calles de San José y varias poblaciones del interior del país para presionar a los diputados y lograr que desistan de ratificar la ley.
"Nosotros apostamos a la resistencia y a la desobedienia civil con bloqueos e incluso una huelga cívica nacional frente a un Gobierno represivo, cuasimilitar que está siendo rechazado por la idiosincracia costarricense", aseguró a la AFP el secretario general de la Asociación Nacional de Empleados Públicos (ANEP), Albino Vargas.
En medio de intensas protestas populares, la Asamblea Legislativa de Costa Rica (Congreso) aprobó la noche del lunes una polémica ley que abrirá a la competencia privada el mercado de las telecomunicaciones, que era monopolio del estatal Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), desde hace cincuenta años.
En la madrugada, en el cantón de Pérez Zeledón, 134 km al sur de la capital, cinco manifestante resultaron heridos de bala tras enfrentarse con policías antimotines, de los cuales, 20 también resultaron lesionados, según confirmó a la AFP el educador primario de esa localidad Alberto Gómez, quien relató que el ingreso y salida de la ciudad está bloqueado.
La posibilidad de que la ley sea ratificada en segundo debate el próximo jueves lanzó a las calles a trabajadores y estudiantes que han tomado las calles no sólo de la capital sino de los diversos pueblos del país con bloqueos de vías, incluída la que conduce al importante puerto de Limón (Atlántico), y paros de labores en instituciones públicas y privadas.
"Gobierno, idiota... el ICE no se toca", "Diputado ¿cuánto vale tu voto?", "No tenemos miedo" coreaban miles de estudiantes que tomaron las calles josefinas (de San José) y desfilaron hacia la sede del ICE, en la periferia oeste de la capital, desde donde saldrá una marcha general hacia el Congreso en horas de la tarde.
La ley, aprobada con el voto de 45 de los 55 diputados presentes en la sesión, transforma al Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), que administra los servicios de energía eléctrica y telecomunicaciones, en dos empresas especializadas regidas por el derecho privado.
El diputado del Partido Fuerza Democrática (PFD, centro izquierda), José Merino del Río, dijo a la AFP que presentará, con el respaldo de diez diputados, una consulta a la Sala Constitucional, de la Corte Suprema de Justicia, para establecer si la ley contradice principios de la Constitución Política y eso "atrasaría un mes la aprobación en segundo debate".
"El Gobierno rompió ayer el orden constitucional al permitir el ingreso de la Fuerza Pública al Congreso y más bien parecía el Congreso de (ex general chileno Augusto) Pinochet que el de la pacífica y democrática Costa Rica", declaró el diputado, quien anunció que "la tensión social irá en aumento".
El estudiante de literatura de la Universidad Nacional, Dimitri Fernández, es uno de los cuatro alumnos universitarios que desde la tarde el lunes se mantienen en huelga de hambre en la puerta de la sede central del ICE como una forma particular de protesta.
"Si tenemos que morir en esto moriremos. No vamos a permitir que se privaticen las instituciones del Estado porque esto no es sólo del ICE y, si lo dejamos pasar, van a privatizar la Caja (del Seguro Social) y otras entidades", agregó Fernández, de 23 años.
El "combo energético fue respaldado por los diputados del gobernante Partido Unidad Socialcristiana (PUSC) y por la mayoría del opositor Partido Liberación Nacional (PLN), y fue rechazado por los legisladores de cinco organizaciones minoritarias y por tres del PLN que se apartaron de la línea oficial.
Los defensores de la nueva legislación aseguran que esta no busca la venta del ICE, sino una modernización de la empresa estatal, a efecto de aumentar su capacidad de competencia ante el sector privado.
Sin embargo, quienes se opusieron al proyecto aseguran que la reforma terminará con la privatización de los servicios de electricidad y telecomunicaciones pues abre los dos campos a la participación de empresas privadas, según un cronograma, y establece nuevas regulaciones para la concesión de frecuencias radiofónicas.
El proyecto de ley aprobado es conocido como "combo" pues fusionó tres proyectos de ley anteriores y porque unió, en una sola iniciativa, las regulaciones para dos instituciones distintas: la de energía y la de telecomunicaciones.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.