El Salvador (DPA). Francisca Quinteros, una mujer de 40 años y madre soltera de cinco hijos, logró reunirse con su hija mayor desaparecida durante la guerra civil en El Salvador y actualmente residente en Francia, según lo anunció la propia mujer hoy en una conferencia de prensa en San Salvador.
Francisca Quinteros contó que logró viajar a París, Francia, el pasado 1 de febrero. Ahí encontró a María Esperanza Guadalupe Quinteros, de 24 años, y quien en la actualidad se llama Alix Moulin.
La madre no tuvo palabras para expresar la felicidad de haber abrazado a su hija mayor, a quien perdió cuando tenía apenas tres meses.
Francisca, con los ojos inyectados en lágrimas, narró: "Eramos una familia pobre de Jucuarán, en la provincia de Usulután. Los soldados llegaron y nos quemaron las casas, mataron personas, porque decían que colaborábamos con la guerrilla".
"Yo logré sobrevivir, con mi hija. Mi padre murió, mi hermano fue capturado y torturado de manera salvaje... Tuve que entregar a mi hija a una señora que me prometió llevarla a un refugio, eso fue en 1983. Estábamos en plena guerra", contó Francisca.
"Luego comencé a buscar a mi hija y no supe más de ella... La busqué 24 años hasta dar con su paradero en Francia", aseguró la mujer, quien viajó a Paris por una donación realizada por una institución solidaria internacional denominada "Barco de la Paz".
"Me siento alegre y triste a la vez. Alegre porque sé que está viva, bien educada, es sana. Pero la familia adoptiva también está conmocionada ya que fue engañada porque el gobierno les dijo que la madre de la niña había muerto en la guerra, cosa que no era cierta", relató Francisca.
La familia Moulin tiene tres jóvenes salvadoreños adoptados: Alix, Marc y Philliph. "Ellos, los muchachos, al ver el caso de mi hija también quieren saber quiénes son sus padres biológicos", añadió.
La localización y reencuentro de madre e hijas estuvo a cargo de la Asociación Pro-Búsqueda, fundada en 1994 por el fallecido sacerdote jesuita Jon de Cortina y que se dedica a buscar a aquellos niños y niñas que desaparecieron en circunstancias del conflicto armado salvadoreño.
Pro-Búsqueda tiene hasta el momento 787 casos de niños y niñas desaparecidas. Por medio de su labores ha resuelto 323 y están pendientes 464.
Los responsables de estas desapariciones, en su mayoría, atribuibles al ejército salvadoreño, no pueden ser sometidos a la justicia debido a que existe en vigencia una amnistía que perdonó incluso crímenes de lesa humanidad cometidos en la guerra civil (1980-1992), que ocasionó 75.000 muertos y 8.000 desaparecidos.