Miami. Maurice Gibb, integrante de los Bee-Gees, murió de un defecto congénito que le provocó que el intestino delgado se le retorciera, cortando el flujo sanguíneo, según el informe de una autopsia dado a conocer el jueves pasado.
Gibb, de 53 años, se enfermó la semana pasada en su casa de Miami Beach y fue trasladado de emergencia a un hospital, donde sufrió un paro cardiaco antes de ser sometido a una operación de urgencia por un bloqueo intestinal. El músico murió el domingo pasado en la madrugada en el Centro Médico Mount Sinai.
En una entrevista concedida a la BBC de Londres el domingo de la semana pasada, Barry Gibb cuestionó el tratamiento médico que recibió su hermano.
Defecto de nacimiento
De acuerdo con el informe de la autopsia divulgado por la oficina del médico forense del condado Miami-Dade, Gibb sufrió un vólvulo, un retorcimiento anormal del intestino que restringe el flujo sanguíneo y obstruye la función intestinal.
El informe indicó que el defecto estuvo presente desde el nacimiento, pero no estaba claro si Gibb estaba consciente de la mal formación.
Los médicos dijeron que el defecto congénito a veces causa dolor, pero algunas veces no produce síntomas.
Con sus hermanos Robin y Barry, Maurice ayudó a crear uno de los grupos más exitosos de la era de la música disco, conocido en todo el mundo por su banda sonora de la película de 1977 Saturday Night Fever ( Fiebre de sábado por la noche ).
El Centro Médico Mount Sinai dijo, por medio de una portavoz, que estaba consciente de la preocupación de los familiares y que estaba conversando sobre el caso con ellos, pero que no daría más detalles del caso, citando la ley de privacidad.
El informe de la autopsia indicó que los médicos habían quitado la mayor parte del intestino delgado de Gibb, pero no citó una causa del paro cardiaco que ocurrió antes de la operación.
Gibb nació en la Isla de Man y creció en Manchester, Inglaterra. La familia emigró a Australia en 1958.
Maurice Gibb vivió en Miami Beach durante años con su esposa Yvonne. Cientos de familiares y amigos asistieron al servicio fúnebre privado el miércoles en Miami Beach.
Pese a la repentina tragedia, los dos Bee -Gees sobrevivientes aseguraron que seguirán en el mundo de la música.