Tegucigalpa, 25 abr (ACAN-EFE).- Las siamesas hondureñas que nacieron el pasado viernes unidas por el tórax y que compartían varios órganos vitales murieron a causa de una insuficiencia cardiaca, informaron hoy, domingo, fuentes médicas.
El deceso de las niñas se produjo ayer, sábado, pocas horas después de que fueron sometidas a una resonancia magnética para conocer cuáles órganos compartían, dijo a periodistas Samuel Santos, director de la Sala de Neonatología del Hospital "Mario Catarino Rivas", de San Pedro Sula, norte, donde nacieron las pequeñas.
Los exámenes médicos demostraron que las siamesas compartían un mismo corazón e hígado, además de un estómago y dos pulmones, uno para cada una.
Los padres de las niñas, Santiago Díaz y María de los Angeles Pérez, tenían previsto bautizar hoy a sus hijas con los nombres de María Magdalena y María Martha Díaz Pérez.
Los médicos del hospital anunciaron ayer que el estado de salud de las siamesas era "delicado" y que sería "muy difícil" su separación porque compartían órganos vitales.
El padre de las niñas comentó llorando que "se hizo la voluntad de Dios", y tras conocer el deceso ingresó a la sala donde fueron atendidas y les besó en la frente, relató consternada una enfermera del centro asistencial.
Entre 1995 y 2003 se han registrado al menos otros tres casos de siamesas hondureñas, de las que solamente sobreviven dos niñas que nacieron en Tegucigalpa unidas por la cabeza.
Se trata de Doris Nicolle y Bessy Alejandra Trujillo González, quienes fueron separadas en Estados Unidos en 1997, dos años después de su nacimiento.
Los otros dos casos fueron de siamesas que nacieron unidas por el tórax y el tronco, compartiendo órganos vitales. ACAN-EFE
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