Teherán (EFE) . El comandante de la fuerza terrestre de la Guardia Revolucionaria iraní y otros diez oficiales murieron al estrellarse hoy un pequeño avión militar mientras trataba de hacer un aterrizaje de emergencia al noroeste del país.
El accidente, en el que también fallecieron los dos tripulantes del aparato, tipo Falcon, es el segundo de este tipo en Irán desde el pasado 6 de diciembre, cuando 116 personas murieron al estrellarse otro avión militar contra un edificio en el extrarradio de Teherán.
Las autoridades atribuyeron a un "fallo técnico" la causa del nuevo accidente, ocurrido esta mañana en las afueras de la localidad de Aidin Lu, a unos 12 kilómetros de la ciudad de Aromiya, en Azerbaiyán.
Un portavoz militar confirmó la muerte del general Ahmed Kadhemi, comandante de la fuerza terrestre del cuerpo de la Guardia Revolucionaria, y de otras doce personas, cuatro de ellas oficiales de esta fuerza.
La Guardia Revolucionaria, considerada la columna vertebral de las fuerzas militares iraníes, fue creada tras el triunfo de la revolución islámica, en 1979, que derrocó al régimen monárquico pro occidental del sha Mohamed Reza Pahlevi.
Kadhemi, considerado por las autoridades iraníes como uno de los "héroes" de la guerra entre Irán e Iraq (1980-88), fue nombrado comandante de la fuerza terrestre del citado cuerpo militar en julio pasado por el máximo líder del país, Ali Jamenei.
La Guardia Revolucionaria, a la que pertenecía el actual presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, dispone de fuerzas áreas, terrestres y marítimas.
El Gobierno iraní anunció que ha abierto una investigación sobre el accidente, tras señalar que el avión siniestrado era propiedad de la citada fuerza y confirmar que "todos sus ocupantes fallecieron".
Rahim Qarbani, el gobernador de Azerbaiyán, fronteriza con Turquía, explicó que el aparato se estrelló mientras el piloto intentaba hacer un aterrizar de emergencia en la ciudad de Aromiya, a unos 900 kilómetros al norte de la capital.
"El equipo de aterrizaje no funcionó y las ruedas no fueron desplegadas, por lo que el avión se estrelló contra el suelo y quedó completamente destrozado", explicó Qarbani, sin precisar las causas por las qué el piloto trataba de hacer un aterrizaje de emergencia.
Según Qarbani, el avión realizaban un vuelo interno entre Teherán y Aromiya, y que a bordo del aparato viajaban "once personalidades, cinco de ellas comandantes de la fuerza terrestre de la Guardia Revolucionaria", incluido Kadhemi.
También indicó que los cadáveres de los fallecidos han sido trasladados a un hospital de Aromiya, capital de Azerbaiyán.
La aviación iraní tiene uno de los parques aéreos menos fiables del mundo, compuesto en su mayoría por aparatos manufacturados en Rusia.
Las autoridades iraníes se han quejado en varias ocasiones de que las sanciones comerciales impuestas al país por Estados Unidos desde hace 30 años impide la importación por Teherán de repuestos para sus aviones.
En la ultima década, el país ha sido escenario de varios accidentes aéreos, el más grave ocurrido el 19 de febrero de 2003 cuando un aparato Ilyushin-76 se estrelló en un área del sureste de Irán, también por motivos técnicos.
En el siniestro perdieron la vida los 276 pasajeros del avión, casi todos miembros del cuerpo de la Guardia Revolucionaria.
El pasado 6 de diciembre, un avión militar, tipo AC-130 "Hércules", se estrelló contra un edificio de diez plantas en Teherán mientras que intentaba hace un aterrizaje de emergencia por un fallo en uno de sus motores.
Los 90 ocupantes del avión -80 pasajeros y 10 tripulantes- perdieron la vida, al igual que otras 26 personas que habitaban el inmueble o que transitaban por las calles.
Al menos 68 de los pasajeros eran periodistas que viajaban en el avión para cubrir unas maniobras militares iraníes en el Golfo Pérsico.