La Haya, 1 dic (EFE).- Holanda entera está de luto por la muerte del príncipe Bernardo de Holanda, padre de la reina Beatriz, quien falleció el miércoles a los 93 años.
Los restos mortales del príncipe Bernardo fueron trasladados desde el hospital Universitario de Utrecht donde había sido ingresado tras sufrir una nueva crisis en su delicado estado de salud hasta su residencia particular, el palacio de Soestdijk, en el centro del país.
Según diferentes medios locales el príncipe Bernardo estuvo acompañado por su hija, la reina Beatriz, y por otros miembros de su familia en el momento de su muerte.
Posteriormente, tanto la reina Beatriz como "otros miembros de la Familia Real" acompañaron el traslado del féretro, informó la Casa Real.
Por la mañana, antes de ser ingresado en el hospital, el padre de la Reina Beatriz recibió la visita de varios familiares.
La salud del príncipe Bernardo estaba muy deteriorada desde que en 1994 le fue detectado un tumor maligno en el intestino grueso. Desde entonces pasó varias veces por el quirófano pero a pesar de ello continuó con sus actividades oficiales, incluso viajando al extranjero.
Sin embargo, en noviembre pasado los médicos le diagnosticaron un cáncer de pulmón que ha acabado con su fortaleza y su intensa vida pública.
El último acto público al que asistió fue la ceremonia de conmemoración de la capitulación de la Segunda Guerra Mundial, celebrada el 5 de mayo de 2004.
Bernardo Leopoldo Federico de Lippe-Biesterfeld nació en Jena, Alemania, el 29 de junio de 1911 como conde de Lippe.
La mayor parte de su vida infantil y juvenil la pasó en Alemania, tierra de origen de su madre.
Tras concluir su formación académica abandonó Alemania debido a la tensa situación política que vivía su país y se trasladó a vivir al extranjero. Durante un año residió en París.
En los Juegos Olímpicos de Invierno de "Garmisch Partenkirchen" (Alemania 1936) conoció a la entonces princesa heredera Juliana de Holanda, con la que se comprometió oficialmente el 8 de septiembre de ese año. Desde entonces tuvo la nacionalidad holandesa y el título de príncipe de Lippe-Biesterfeld.
En 1948, la entonces princesa Juliana accedió al trono ante la abdicación de su madre, la reina Guillermina, con lo que el príncipe Bernardo se convirtió en consorte de la nueva Reina.
Después de su matrimonio se encargó de la administración de los bienes de la soberana de los Países Bajos. Además participó activamente en otras actividades, sobre todo de carácter cultural y de investigación científica.
Estuvo siempre involucrado en las elites económicas y políticas de occidente, en 1954 fue el anfitrión de la primera reunión del denominado Grupo Bilderberg, compuesto por personalidades influyentes del mundo de la política y la economía, dedicado a debatir cuestiones que afectan a Europa Occidental y Estados Unidos relativas a la defensa, la economía internacional y las relaciones con el Este de Europa. Presidió este grupo hasta 1976.
Ferviente defensor de la naturaleza, fundó en 1961, junto al príncipe Felipe de Edimburgo, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), organización que presidió durante catorce años y en la que continuó trabajando durante cuarenta años.
Dotó además un fondo denominado "The 1001: A Nature Trust" y presidió, asimismo, el Consejo Internacional para la Protección de las Aves.
Su vida tuvo un negro episodio cuando en 1976 el entonces primer ministro Joop Uyl anunció que el Príncipe había aceptado el soborno de un millón de dólares que supuestamente le había ofrecido la empresa norteamericana Lockeed para informar favorablemente al Parlamento sobre la compra de aviones a esa compañía.
La Reina, que había apoyado la creación de una comisión de investigación, ofreció su renuncia al Parlamento, pero éste sólo exigió que el Príncipe fuera relevado de todas sus responsabilidades que había adquirido como esposo de la Reina.
Fruto de su matrimonio con la reina Juliana, es padre de cuatro hijas, la reina Beatriz (1938), las princesas Irene (1939), Margarita (1943) y María Cristina (1947).
La radio y la televisión holandesas interrumpieron su programación para anunciar la muerte del príncipe Bernardo, "una persona a la que se quiere", según dijo el primer ministro holandés, Jan Peter Balkenende, al expresar sus condolencias por la muerte del Príncipe.
Balkenende recordó el significado que el príncipe Bernardo ha tenido para los veteranos de guerra que lucharon en la II Guerra Mundial y entre los cuales el padre de la reina Beatriz "tenía muchos amigos".
El Gobierno holandés ha decretado las pertinentes medidas de luto, con la ostentación de banderas a media asta en los edificios públicos hasta el día del funeral y la cancelación de actos festivos.
La fecha del traslado a La Haya todavía no ha sido anunciada, ni tampoco la de los funerales. EFE
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