
Los niños que a partir de los cuatro años juegan a brincar suiza tendrán menos posibilidades de padecer de la columna vertebral que los menores que no siguen esta práctica.
Así lo aseguró Andrea Nieto, experta en aprendizaje temprano de la Asociación para el Desarrollo Educativo y Cultural (ADEC).
Según ella, el juego de suiza fortalece las vértebras en una edad en que el cuerpo del niño está en desarrollo, mejora la postura a la hora de caminar y evita posibles complicaciones futuras.
Si su hijo o hija tiene apenas cuatro años lo recomendable es que dos adultos sostengan la cuerda y realicen el giro para que el menor se concentre solo en el salto. La cuerda deberá estar un cuarto más arriba del pequeño.