No está loca, tampoco histérica, pero sí sumida en la tristeza. Una nube gris se ha posesionado sobre la vida de la cantante española Mónica Naranjo quien debió suspender ayer un concierto, debido "a un cuadro anímico depresivo", según un parte médico difundido por el Ayuntamiento de León (noroeste de España).
Naranjo padece "un estado emocional con tendencia al llanto, temores anticipatorios, aislamiento social e incapacidad transitoria, y mientras permanezca con estos síntomas no podrá realizar actividad profesional alguna", dice el parte médico.
La cantante debe suspender todas sus actividades profesionales y, en un plazo de dos semanas, se revisará su estado, indica el certificado expedido por un médico del Colegio Oficial de Médicos de Alicante (este).
Fuentes municipales señalaron que se habían vendido las 4.000 entradas de venta anticipada para el concierto que Naranjo iba a ofrecer en el Palacio Municipal de los Deportes de León.
Ni el Ayuntamiento ni la productora Vinilo, organizadora del concierto, han notificado cuándo devolverán el dinero de las entradas o si la cantante actuará más adelante.
Mónica Naranjo, de 23 años, comenzó el pasado 8 de mayo una gira por España con la que pretendía llegar a sesenta ciudades hasta el próximo 26 de setiembre.
"Soy monísima, canto, interpreto, compongo y produzco como nadie. Soy una artista con todas esas características y me lo creo porque me lo merezco", dijo la cantante en la presentación de la gira a la prensa, el pasado 24 de abril en Madrid.
Naranjo nació en Figueres (Gerona, este de España), pero se hizo artísticamente en México. De su segundo disco, Palabra de mujer, ha vendido un millón de copias de su disco, y cuenta con dos discos de platino.