Madrid, 2 oct (EFE).- El arquitecto Rafael Moneo explicó hoy el proceso de construcción de la catedral de Los Angeles, EEUU, iniciado en 1996, para ejemplificar su concepto de arquitectura religiosa, tema sobre el que giraba el encuentro "Diálogos sobre el espacio sagrado", celebrado hoy en el Museo Nacional Reina Sofía.
El encuentro estuvo organizado por la Fundación de Silos y moderado por el director general de Bellas Artes, Joaquín Puig de la Bellacasa, y la presencia del abad del monasterio de Silos, Clemente Serna.
Cuando el cardenal de la ciudad californiana le propuso este proyecto, Moneo sintió "una gran intimidación" por la responsabilidad personal que suponía y por "la crisis que ha sufrido la arquitectura religiosa a lo largo del siglo XX", la cual ha perdido el contacto con Dios, presente en la cultura occidental hasta el renacimiento.
"En el momento en el que empecé la catedral no me sentía capaz de construir esa máquina perfecta que fuera el pálido reflejo de Dios", afirmó Moneo, que nació en Navarra en 1937, autor de proyectos como el Museo de Arte Romano de Mérida, el aeropuerto de Sevilla, el Museo Thyssen de Madrid, el Kursaal de San Sebastián o la ampliación del Museo del Prado.
El punto más interesante de la iglesia, "desde la perspectiva de la tipología", es que se entra a ella desde la cabecera, lo que hace que las capillas "se abran sobre el deambulatorio" en vez de sobre la gran nave central.
Otros dos aspectos importantes, "y que a otros quizá le podían parecer arbitrarios", son su orientación y la planta en forma de cruz, señaló el arquitecto, que escogió el hormigón como material principal, porque resolvía muchos problemas del interior de la construcción.
El artista Miquel Barceló, que nació en Mallorca en 1957, explicó el trabajo que está realizando en la catedral de Palma de Mallorca, consistente en recubrir las paredes de una de las capillas con una gran estructura de titanio después de colocar en ella numerosas figuras de cerámica.
El tema de la obra es "la multiplicación del pan y los peces" y en ella predomina la arcilla y el cristal, para aprovechar así "la magnífica luminosidad y orientación de la catedral".
En opinión de Barceló , Premio Nacional de Artes Plásticas en 1986, pintar en la cerámica es mejor que hacerlo al fresco porque aporta inmediatez a la obra y porque es capaz "de guardar el recuerdo de la más mínima caricia".
El encuentro concluirá mañana, viernes, con la intervención del crítico de arte Daniel Giralt Miracle y el pintor y escultor Gustavo Torner. EFE
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