Una valiosa colección de moluscos recolectados por años en República Dominicana fue donada al museo de Zoología de la Universidad de Costa Rica por el doctor Michael Montoya.
La colección, que incluye cientos de conchas, caracoles y algunos crustáceos, permitirá a los biólogos e investigadores del museo ordenar y ampliar la lista de especies del país.
"Por medio de este aporte del doctor Montoya, podemos actualizar las estadísticas de estas especies y hacer una investigación más profunda para verificar si alguno de estos animales está en peligro de extinción", comentó Jorge Cortés, director del museo de Zoología durante más de cinco años. En Costa Rica, por ejemplo, con los ejemplares recolectados en la Isla del Coco durante más de 10 años se logró ampliar el inventario de 150 especies a más de 600 conocidas.
En estos momentos el museo prepara la publicación de algunos trabajos sobre moluscos de Costa Rica, con información sobre especies, sus características y su ubicación geográfica respecto de otros países.
Caracoleando
Actualmente en nuestro país se tiene conocimiento de más de 600 especies de caracoles, 272 de ellas en la costa atlántica y más de 500 en el litoral Pacífico.
Ya resulta difícil encontrarlos en las playas, a diferencia de dos décadas atrás, cuando se podían observar desde caracolillos de medio milímetro hasta grandes ejemplares de medio metro.
"Son animales que en ocasiones se comen, por lo que son muy perseguidos, además muchas personas los coleccionan y llevan a sus casas, sin importar si están vivos o no", afirmó Cortés.
Sus usos han variado, en la antigüedad utilizaban su tejido para hacer un tinte morado con el cual pintaban los trajes de los sacerdotes. En la actualidad, sus compuestos biológicos se utilizan en la elaboración de medicamentos.
Museo de investigación
El museo de Zoología de la Universidad de Costa Rica, ubicado en la planta baja del edificio de Biología, fue inaugurado en 1976 para llenar la necesidad de contar con un lugar específico para investigar con animales vertebrados e invertebrados.
Sus puertas están abiertas principalmente a los investigadores, por lo que no se aceptan visitas del público, a menos que sean estudiantes que tengan un proyecto específico u otra persona con interés didáctico. La colección de aves del museo está catalogada como la más completa de América Central. Sirvió de base para el libro "Las aves de Costa Rica".
Cazador de moluscos
El agrónomo Michael Montoya se enamoró de la malacología (ciencia que estudia los moluscos), se preparó por varios años y acabó siendo un especialista en esta área, con muchas publicaciones científicas y descripciones de nuevas especies.
Debido a su doctorado en el área de ecología vegetal con énfasis en botánica, hace alrededor de 10 años se vinculó con el museo de Zoología de la Universidad de Costa Rica, donde le dieron espacio para ordenar ciertas colecciones.
Antes de donar la colección de moluscos de República Dominicana ya había aportado colecciones de Nicaragua, Panamá, Islas Galápagos y de la Isla del Coco.
Además, ha regalado al museo varios libros con énfasis en moluscos, que permiten hacer referencia escrita y gráfica de estas especies.