Panamá . La dominicana Amelia Vega ganó la noche del lunes el premio al mejor traje de fantasía con un vistoso atuendo inspirado en el Mar Caribe. El concurso fue una de las competencias previas a la gran final del certamen Miss Universo 2003, el próximo 3 de junio.
La peruana Claudia Ortiz y la anfitriona Stefanie de Roux compartieron el segundo lugar, en un desfile celebrado en el Hotel Panamá, donde se hospedan las 72 concursantes.
Pura fantasía
Vega, a quien la prensa menciona como una de las favoritas, lució el traje reina de los mares, con una larga cola multicolor y bordados que asemejaban peces, conchas, caballitos y estrellas de mar.
Los cientos de espectadores que coparon el centro aplaudieron a la belleza dominicana, de 18 años y 1,80 de altura.
A Vega le es familiar este tipo de concursos. Su madre fue hace 23 años la representante de su país al Miss Mundo de Londres, y desde niña ha estado involucrada en certámenes de belleza.
"Mi experiencia empezó desde muy pequeña", comentó a la prensa la dominicana.
Miss Perú, por su parte, exhibió un traje dorado y blanco que representaba a los arcángeles tradicionales de la cultura de Cuzco.
La panameña, quien por su calidad de local se apoderó de los aplausos, se presentó en la pasarela con su vestido saracundé, inspirado en los antepasados negros de Panamá.
Un jurado de ocho panameños seleccionó el traje ganador, en un evento en el que también arrancaron aplausos los trajes de la representante brasileña Gislaine Ferreira, de la guatemalteca Florecita Cobián, de la coreana Na Na Keum y de la canadiense Leanne Marie Cecile.
La costarricense Andrea Ovares, modeló un traje inspirado en la guaria morada, creación del diseñador Giovanni Sánchez.
La noche de los trajes de fantasía arrancó con la presentación de un grupo folclórico y se cerró con el anuncio de las ganadoras, aunque minutos antes el público disfrutó dos pegajosas interpretaciones del popular acordeonista Osvaldo Ayala.