Bogotá. El asesor especial del secretario general de la ONU para Colombia, Jan Egeland, encabezará en los próximos días una misión de buena voluntad para mediar en la crisis por la que atraviesa el proceso de paz en este país sudamericano.
Egeland, de nacionalidad noruega, hizo ese anuncio en una carta, divulgada hoy por la prensa local, que remitió al presidente de la organización no gubernamental colombiana Mandato por la Paz, Camilo González, quien había pedido la mediación internacional para evitar una guerra total en su país.
González declaró hoy a varias emisoras de radio que la misión de buena voluntad de la ONU buscará acercamientos entre las partes para resolver la crisis del proceso de paz abierto por el Gobierno con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la principal guerrilla local.
Las negociaciones cumplieron el domingo dos años de su comienzo formal en medio de la incredulidad de la población y de posiciones irreconciliables, por ahora, entre las FARC y el Gobierno del presidente Andrés Pastrana.
Según un sondeo de la firma "Gallup" publicado hoy por la revista "Cambio", un 73 por ciento de los colombianos encuestados considera que el proceso de paz va por mal camino y sólo un 19 por ciento que va bien, cuando al iniciarse, en 1999, las opiniones eran de un 48 y un 42 por ciento, respectivamente.
González añadió que aunque el proceso ha conseguido logros sobre una agenda durante esos dos años de conversaciones, llegó la hora de "pasar del diálogo a la negociación de asuntos sustantivos y ahí esta la dificultad".
Agregó que "hay un bloqueo" que exige redefinir la estrategia de negociación con un gran esfuerzo de acompañamiento internacional, para pasar de los diálogos y del procedimiento "a resultados en la mesa de negociación".
En su carta a González, que divulga el diario "El Tiempo", Egeland anuncia que viajará de nuevo a Colombia con colegas de la ONU "para dialogar con las partes y otros importantes actores nacionales e internacionales", e insiste en que en el conflicto armado "no hay otra alternativa que la solución negociada".
El diplomático noruego no descarta la posibilidad de que el secretario general de la ONU, Kofi Annan, encabece en los próximos meses el viaje a Colombia de una delegación de altísimo nivel.
"La ONU, junto con la Unión Europea, países latinos y los Estados Unidos, urgimos a las partes a que vuelvan a la mesa y que se progrese rápido en los temas humanitarios hacia un acuerdo global sobre derechos humanos y DIH (Derecho Internacional Humanitario)", señala Egeland.
Las FARC suspendieron el pasado 14 de noviembre y por tiempo indefinido sus negociaciones con las autoridades colombianas.
El Gobierno, sin embargo, decidió prorrogar la zona de distensión de 42.000 kilómetros cuadrados establecida para los diálogos en el sur del país por otros 55 días, hasta el 31 de enero.
El asesor especial de la ONU para Colombia expresó "la profunda preocupación que todos compartimos por la creciente violencia en Colombia, los asesinatos de la familia Turbay, por las masacres contra campesinos y por la debilidad del proceso".
El pasado 29 de diciembre fue asesinado el parlamentario liberal Diego Turbay Cote, su madre y otras cinco personas, en un hecho que el Ejército atribuye a la FARC.
En lo que va de año, al menos 34 campesinos han sido asesinados por grupos de extrema derecha en el noroeste de Colombia, mientras que otros siete han desaparecido después de ser secuestrados la semana pasada por paramilitares.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.