
Los Angeles (EEUU). "Million Dollar Baby", de Clint Eastwood, fue la gran triunfadora de la noche de los Oscar, en la que dejó fuera de combate a sus adversarios, especialmente a "The Aviator", mientras que otras películas candidatas apenas obtuvieron premios.
La última obra de Eastwood fue fiel al espíritu de triunfo y superación que domina su trama y logró cuatro estatuillas: como mejor actriz (Hilary Swank), mejor actor secundario (Morgan Freeman), mejor director y mejor película.
Pero cuanto más se repitió el símil pugilístico en su victoria, más quiso evitar Eastwood que los Oscar se redujeran a un combate entre su "Million Dollar Baby" y "The Aviator" de Martin Scorsese.
"Eso me entristece", señaló Eastwood al recordar su amistad con "Marty", otra leyenda del cine a la que admira por su defensa del cine, por su carrera y con quien trabajó en unos documentales musicales.
Aún así la derrota de Scorsese fue una nueva muestra del gafe que tiene este director a la hora de hacerse con un Oscar, premio que le es esquivo.
De nada valió que "The Aviator" abriera la gala de premios.
Al final de la noche sus victorias eran cinco, una más que "Million Dollar Baby", pero en su mayor parte premios técnicos a excepción de Oscar de Cate Blanchett como mejor actriz secundaria.
"Con Marty uno aprende cada minuto", recordó la actriz que al igual que el resto de los ganadores se deshizo en halagos para su director quizá para suavizar la que parecía una derrota anunciada.
La victoria de Jamie Foxx como mejor actor por "Ray" estuvo igual de anunciada.
La sensación de "deja-vu" fue completa cuando el actor que se ha llevado todos los premios a mejor actor de esta temporada intentó hacer vibrar a la audiencia una vez más con un tema de Ray Charles, genio de la música al que devolvió la vida en "Ray".
Su discurso no logró esa emoción tantas veces repetida, algo que tampoco consiguió Swank en su toma dos de su victoria en los Oscar, una estatuilla que ya obtuvo hace cinco años con "Boys Dont Cry".
"Lo mejor de esta segunda vez es que me acordé de darle las gracias a mi marido", señaló la actriz en referencia a su olvido con la primera estatuilla, donde el nombre del también actor Chad Lowe sólo entró en su mente cuando estaba en la sala de prensa.
Su vestido en tono azul marino, de manga larga pero con toda la espalda al aire, fue uno de los más elegantes en una velada donde la alfombra roja se vio teñida por diferentes gamas de azules.
Dispuesta a afeitarse la cabeza
Con este nuevo bajo la manga, Swank sólo quiere volver a trabajar con Clint Eastwood, aunque eso signifique afeitarse la cabeza.
"Ya le he dicho que ya hice una vez de chico, así que me iré afeitando la cabeza", bromeó la resplandeciente actriz, dispuesta a todo con tal de trabajar con Eastwood en su próxima película, "Flags of Our Fathers", sobre la Segunda Guerra Mundial.
Como señaló la actriz, trabajar con Eastwood es algo "indescriptible", imposible de definir.
"Tiene los pies en la tierra, es tan real. Alguien que sabe lo que quiere pero no es arrogante y te deja hacer lo que quieres", resumió la intérprete que ganó su primer Oscar por "Boys Dont Cry".
Con el Oscar por "Million Dollar Baby", Swank se ha convertido en la primera mujer que logra la estatuilla por hacer de boxeadora, un tipo de trabajo que con anterioridad dio el triunfo a Wallace Bery, Marlon Brando y Robert De Niro.
"Estoy con la boca abierta de que mi nombre se mencione junto a ellos", dijo con humildad.
En cuanto a su nuevo Oscar, la actriz aún está incrédula de su segunda victoria, un premio que ha vivido con "las mismas palpitaciones" de la primera vez "pero esta vez me he acordado de mencionar a mi marido".
La actriz declaró el amor y la pasión que siente por su trabajo, así como la suerte de tener su carrera "cuando conozco a muchos actores que no tienen ni agente".
En cuanto a su larga lista de malas películas desde su anterior Oscar, Swank recordó que no es tan fácil conseguir buenos papeles.
"Llegué a pensar que eso era todo, que quizá esa fue mi única oportunidad", indicó en referencia a su primera victoria.
"Pero he tenido suerte porque sólo tuve que esperar cinco años", añadió en referencia a este nuevo encuentro con el Oscar.