A sus casi 24 años, el cantante Mika ya sabe lo que es tener un álbum número uno y un sencillo con igual éxito en varios países de Europa.
Su disco debut Life in cartoon motion y la canción Grace Kelly se colocaron en el puesto de privilegio en países como Inglaterra, Irlanda, Noruega e Italia, entre otros.
Pero su historia no ha sido nada fácil. Nacido en Líbano en 1983, su familia tuvo que emigrar a Francia para escapar de la guerra. La travesía no terminó ahí, el destino final fue Londres, donde se asentaron cuando Mika tenía 9 años.
Ahí aprendió a tocar el piano por sí mismo y empezó a componer. Esta sensibilidad artística lo puso en graves aprietos con sus compañeros de escuela y tuvo que lidiar con los típicos matones.
Pero nada de esto lo preparía para la lucha que tendría que librar luego para que alguna compañía disquera publicara su música.
Diferente. En busca de un contrato discográfico, el joven Mika tuvo que caminar y como justificación al rechazo, siempre escuchó que su música era extravagante.
Los ejecutivos le sugerían que debía cambiar la dirección de su propuesta y hacer algo similar a otros artista ingleses que estaban pegando en las emisoras británicas como Craig David.
Mika se rehusó a cambiar y más bien la experiencia le sirvió como inspiración para escribir su éxito Grace Kelly .
“Querían moldearme en lo que ellos sentían que me convertiría en un éxito comercial”, dijo Mika sobre la composición del tema.
En esta canción se burla de la situación diciendo que intentó ser como los míticos Grace Kelly o Freddie Mercury, líder de Queen.
Su segundo sencillo se llama Love today y ya alcanzó estatus de top 10 en Inglaterra y otras naciones de Europa.
Otro tema incluido es Big girl (You are beautiful) que compuso luego de visitar un bar exclusivo para mujeres con sobrepeso y para sus admiradores.