Ser fanático de un grupo conlleva grandes ganas de apreciarlo en vivo.
En 1990, en octavo del Cole, descubrí ...And Justice For All , disco que me convirtió en fan de Metallica. Desde entonces, soñaba con asistir a su concierto, pero también estaba casi seguro de que nunca vendría a Costa Rica.
Transcurrieron los años y el grupo seguía sin pasar por Latinoamérica. En el 2008 salió Death Magnetic y con este el World Magnetic Tour así que planeé con un “compa” viajar a alguna ciudad en Estados Unidos. Buscamos una ciudad que tuviera a la banda por dos noches consecutivas y la escogida fue Chicago, que en enero del 2009 estaba rodeada de nieve y tenía temperaturas hasta de -15º C.
Los conciertos se realizaron en el Allstate Arena, un recinto para 20.000 personas. El escenario fue ubicado en el centro, y a su vez, Lars Ulrich en el centro del escenario. La estructura donde estaba su batería giraba 90º, cada media hora, para así quedar de frente a cada costado de la audiencia. Además, el resto de la banda rotaba continuamente, y todo el mundo pudo tener una buena visión desde cualquier ángulo. Las luces estaban colocadas en ocho estructuras con forma de féretro –en alusión a toda la gráfica presente desde la portada del disco hasta las camisetas de la gira–. También, utilizaron rayos láser y fuegos artificiales.
Toma 1.
La primera noche estuvimos alejados de la tarima, pero cuando sonó The Ecstasy of Gold se me puso la piel de gallina. Tantos años la había escuchado en grabaciones de sus conciertos que cuando la tuve enfrente, sabía lo que se acercaba: los cuatro jinetes estaban a punto de salir a domar el escenario. Luego, por los parlantes sonaban latidos de corazón que aceleraban los de toda la audiencia porque iniciaron –igual que en su nuevo disco– con That Was Just Uour Life y los rayos láser apenas dejaban ver la silueta de James Hetfield y compañía.
Después vino The End of The Line y otras nuevas como The Day That Never Comes , Cyanide , All Nightmare Long y una, muy especial para el grupo: Broken, Beat & Scarred , BBS como ellos la llaman, la dedicaron a toda la audiencia. Dicen que trata de Metallica y de todos nosotros; los que por alguna u otra razón hemos caído, pero nos hemos levantado. Kirk Hammett y Robert Trujillo cantaban en coro what don’t kill you make you more strong .
En un concierto de Metallica hay piezas infaltables. Clásicos que tocan en cada show de la gira, entre los cuales están One (con mucha pirotecnia), Master of Puppets y Enter Sandman . Recuerdo que días antes del “chivo”, yo revisaba la lista de canciones para saber qué vendría; pero Metallica siempre sorprende y en esta oportunidad pudimos apreciar Blackened (una de mis favoritas), Creeping Death , Ride the Lightning , Wherever I May Roam y Motorbreath .
Toma 2.
Un día después, vivimos de nuevo el magnetismo. Ahora estábamos a escasos dos metros de la tarima. La lista de canciones iba por el mismo orden, mas esta vez tuvimos seis diferentes; la grandiosa For Whom the Bell Tolls , la melancólica Welcome Home (Sanitarium) y Fight Fire With Fire nos hicieron sentir como en los primeros años del grupo. También, tocaron Harvester of Sorrow y Whiplash . La fiesta finalizaba mientras se oía Seek and Destroy . Desde la parte alta de la arena caían inmensas bolas de playa negras que rebotaban por todo el recinto. Los que no lograban hacerse de una de ellas, encontraban consuelo con la gran cantidad de púas de guitarra que también lanzaron.
Así, luego de dos enérgicas horas, finalizó la segunda experiencia en vivo con Metallica, la cual nos hizo olvidar por completo las temperaturas bajo cero que nos esperaban al salir del estadio.
La banda estuvo muy sólida en tarima. Robert Trujillo complementó muy bien el acople que por años han tenido James, Lars y Kirk; de hecho, le inyectó mucha energía al show con su forma de tocar el bajo.
El espectáculo fue total. La música encajó a la perfección con todo el despliegue visual en el escenario.
Ahora, me preparo para ver a Metallica por tercera ocasión, con las ilusiones intactas como si fuera la primera vez, solo que el sueño se hizo realidad para todos los ticos. Basta esperar con qué nos van a sorprender.