Mañana se transmitirá por el canal E! Entertainment Television el especial que Wild On grabó en Costa Rica en meses pasados. En este programa se pasa revista a distintas parrandas y actividades turísticas que ofrece el país a los extranjeros que lo visitan.
Anterior a la grabación de este episodio, la producción del espacio ya había hecho una corta escala por estos rumbos. La visita se dio en un especial dedicado a los países centroamericanos que fue titulado con el desafortunado nombre de Wild On: The Banana Republics.
Pero ahora, el que es uno de los shows más escandalosos de la televisión volvió para dedicar toda una hora a las tierras ticas. Menudo "privilegio", ¿cierto?
El formato general del programa se monta a través de distintos segmentos de dos a tres minutos de duración, que son unidos a través de un hilo conductor llevado por la presentadora Cindy Taylor. En ediciones pasadas, Wild On ha viajado por todo Estados Unidos hasta el Pacífico Sur, y desde Cancún hasta Cannes.
En tierra tica
En el caso del programa dedicado a Costa Rica, las distintas secuencias que lo componen rebotan entre playa Tamarindo en Guanacaste, y la vida nocturna de algunos bares en San José. También hace una pequeña escala en las aguas termales de la zona norte y otra en un cannopy tour .
Caso extraño es la inclusión de dos segmentos: uno dedicado a A Todo Dar , que es presentado como un reflejo de la cultura costarricense (¡horror!); y una presentación de modelos organizada por la empresa Big Boxing que nunca supe qué tiene que ver con Costa Rica.
El corte del programa es de relajo, escándalo y fiesta. Teniendo esto en cuenta, podemos entender que, bajo el estandarte de "Costa Rica pura vida", se presenta al país como un lindo lugarcito donde todos están invitados a emborracharse a gusto.
De alrededor de 15 secuencias presentadas de nuestro país, solamente cuatro no están aderezadas con alcohol. Casi todas son actividades en bares, veleros, hoteles y hasta una monta de toros en donde un extranjero igualmente alcoholizado explica la fiesta diciendo: "se emborrachan y luego montan el toro".
Cultura del guaro
En Costa Rica se toma mucho, eso es cierto. No tenemos que ver ningún programa en televisión para darnos cuenta. Pero el punto es que Wild On alegoriza este comportamiento y lo eleva a calidad de una virtud de nuestra tierra. ¿Quién iba a pensar que algún día la cultura del guaro se convertiría en un atractivo turístico?
Por otra parte hay que reconocer que la producción del espacio tiene muy buena factura técnica. Además tiene una personalidad visual muy atractiva. Sin embargo, parece que a pesar del formato tan ágil en su contenido es muy rígido, ya que el programa no se adapta a la locación, sino al contrario.
Me explico: bajo los ojos de Wild On , todos los paraísos fiesteros lucen muy parecidos, por no decir idénticos. No hay diferencia entre las fiestas en Costa Rica de las presentadas en otros destinos como Mazatlán o Colombia. De hecho cada actividad "chupística" es un calco de la anterior: un montaje orquestado para aparecer a la altura (o bajeza) del programa. En otras palabras, termina siendo aburrido y tedioso.
Entre la cerveza, las chavalas con bikini, las muchachas sin bikini, camisetas mojadas y un par de chicas pegándose un beso, el programa termina presentando mucho de lo que ya nos tiene acostumbrados, o sea, un programa mediocre.