MEXICO (AFP) La capital mexicana y otras 70 ciudades serán escenario el sábado de grandes marchas contra la inseguridad en medio de una creciente ola de violencia cuyo pico ha sido el hallazgo el jueves de 12 cuerpos decapitados en el estado Yucatán (este).
"Queremos sentirnos seguros en un México que algún día tuvimos", dice la convocatoria para la megamarcha, organizada por más de una docena de agrupaciones civiles y empresariales.
Hace cuatro años la Ciudad de México fue escenario de varias marchas que tenían el mismo objetivo pero, lejos de disminuir, la inseguridad se incrementó en forma notoria por los secuestros y la violencia del narcotráfico en guerra por las plazas del país y el trasiego de la droga hacia Estados Unidos.
Sólo en lo que va de este año más 400 personas han sido secuestradas y varias de ellas fueron asesinadas, como fue el caso de Fernando Martí, de 14 años, hijo de un empresario que en una reciente cumbre nacional sobre el tema pidió a los funcionarios renunciar si no pueden resolver el grave problema de la inseguridad.
Bajo el lema "Iluminemos México", se espera que decenas de miles de personas marcharán vestidas de blanco, con velas en mano y en silencio en cerca de 70 ciudades del país.
La mayor concentración será en la Ciudad de México, donde partirá del céntrico monumento del Angel de la Independencia a las 23H00 GMT y concluirá en el Zócalo, la principal plaza del país con capacidad para 160.000 personas.
Los organizadores han pedido enfáticamente a políticos y funcionarios no ir a la manifestación por su falta de resultados en la lucha contra la inseguridad.
La violencia ha alcanzado niveles sin precedentes y se ha extendido a sitios hasta ahora ajenos a la criminalidad a gran escala, como el hallazgo el jueves de doce cuerpos decapitados en el estado de Yucatán.
Desde que asumió el poder en diciembre del 2006, el presidente de México, Felipe Calderón, puso en marcha con escasos resultados un operativo en los estados más violentos del país, en el que participan más de 36.000 militares.
Según datos oficiales, sólo en la violenta Ciudad Juárez, fronteriza con Estados Unidos, se reportaron 946 homicidios entre enero y los últimos días de agosto, mientras que en todo el estado de Chihuahua fueron 1.200 en total, incluidos 110 policías, la cifra más alta jamás registrada.
Ello pese a que Calderón (conservador) despelgó a 2.500 miliares en marzo pasado, a los que se sumaron otros tantos en días pasados.
En Juárez al igual que en otras ciudades, sobre todo del norte de México, las ejecuciones son producto de una guerra entre cárteles de drogas.
Sin embargo, los narcotraficantes han extendido su campo de criminalidad a los secuestros, entre otros delitos, según algunos especialistas.
Los cercos creados por los operativos contra la inseguridad han provocado que "combinen" el narcotráfico con el secuestro, agregaron.
En investigaciones oficiales, varios policías han sido detenidos por su participación en secuestros, aumentando el escepticismo y la desconfianza de la sociedad sobre esa institución de seguridad.
El secuestro es el tercer delito en México "por debajo del narcotráfico y el tráfico de armas, con ganancias anuales aproximadas a los 32.000 millones de dólares anuales", aseguró el director del programa contra la trata de personas de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Sadot Sánchez.
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