
NUEVO LAREDO, México (AFP) - Carmen tiene casi 50 años dedicada a la vida religiosa, pero no es una monja cualquiera, toca el piano, la guitarra y el violín, es hija de un "mariachi" de Jalisco (oeste) y es prima del rockero mexicano Carlos Santana.
"Todos en Autlán somos muy músicos", comenta la hermana Carmen Santana, al ritmo que esboza una leve sonrisa y recuerda el pueblo donde ella y su primo Carlos nacieron.
"Hemos aprendido a tocar instrumentos, por herencia familiar y mucha gente en ese pueblo está dedicada a esa actividad y a los mariachis", explica la religiosa, quien tiene ya más de 10 años radicada en Nuevo Laredo (noreste), una ciudad fronteriza con Estados Unidos sacudida por la violencia del narcotráfico.
Carmen Santana desplaza sus delgados dedos a lo largo del teclado del piano, las notas musicales fluyen mientras que los recuerdos familiares y de su pueblo de músicos brotan como notas que se plasman en una partitura.
Este viernes 20 de julio, para Carmen es un día especial porque recuerda a su querido primo Carlos Santana, quien cumple 60 años de edad, y a quien ansía llamar por teléfono para felicitarlo, aunque reconoce que será difícil hacerlo porque "está muy ocupado".
"Carlos Santana es como seis años más chico e igual que yo aprendió a tocar, primero el violín, porque su padre le enseñó", indica la monja Carmen al explicar que tanto ella como Carlos Santana son hijos de "mariachis" y de niños tuvieron una gran cercanía hasta que sus rumbos se fueron por caminos diferentes.
En 1955, la familia de Carlos Santana abandonó Autlán y se mudó a Tijuana y posteriormente a San Francisco. En esos mismos años, la joven Carmen Santana radicaba ya en Guadalajara (oeste), donde años más tarde tomaría los hábitos religiosos, con las hijas de San José, para seguir los pasos de Dios.
"Actualmente estoy en un coro de la iglesia donde tocamos música variada y por supuesto toco muchos temas religiosos, y aunque no puedo tocar nada de rock como lo hace Carlitos, disfruto mucho al escuchar sus temas", asegura la "mujer de magia blanca", quien por las mañanas presta sus servicios como radióloga en el Hospital San José.
Pese a tener un contacto regular con Carlos Santana, al que visita en Los Angeles, Carmen reconoce que jamás ha asistido a un concierto de su famoso primo.
"Llegué a Nuevo Laredo hace 10 años. Ya tomé agua del río Bravo y seguramente aquí me voy a quedar", explicó la religiosa, quien dedica su tiempo libre al trabajo con la música y a la vida espiritual.
"No lo puedo negar, me siento orgullosa de la música de Santana, porque aun en muchos de sus acordes se nota la herencia familiar", indicó.
Con más de 35 discos editados y más de 40 millones vendidos, Carlos Santana nació el 20 de julio de 1947 en Jalisco y a los 22 años fue invitado al célebre festival Woodstock, en Estados Unidos, cuando todavía era un desconocido.
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