¿Cómo puede el rock sobrevivir al ego, a las fórmulas, al mercado que tiene actitud de depredador, a la indisciplina de la inspiración, al hastío y a todos sus demás enemigos?
Tantas preguntas tienen al parecer una sola respuesta: la fusión y el mestizaje.
Este fundirse no es una novedad y está dominando otros géneros de la música, ¿por qué no habría de hacerlo en el rock?
En Costa Rica hay varias bandas que unen su sonido a las raíces guanacastecas, al legado de la cultura afrocaribeña e incluso a la música clásica, y son buenos ejemplos. Por el mundo, de escenario en escenario, anda un rockero errante con tres décadas de hacer música y de hacerla bien.
Miguel Ríos, uno de los más destacados representantes del rock en español llegó ayer a Costa Rica y cree que en la fusión está el futuro de este género.
"Creo que el rock del próximo milenio va a tener mucho mestizaje. Muchas bandas están escarbando sus raíces y empezándolas a mezclar para salir de los cuatro acordes de siempre ".
"La gente de este lado del mundo (Latinoamérica) tiene más posibilidades de salir adelante en este intento que los norteamericanos porque ellos arrasaron con todo su pasado" confesó Ríos a Viva en una entrevista telefónica antes de llegar a San José.
El español viene a presentar su disco Big Band Ríos, un buen ejemplo de que el rock es un género maleable.
En el disco, como en el espectáculo La leyenda que es el que trae a Costa Rica, Ríos le pone a su rock los metales de las bandas de los años 40 y 50, y logra un resultado que eriza la piel y se acomoda en la memoria.
¿Ave de paso?
"Muchos creyeron que el rock era una moda y que como tal sería abatida y sustituida por otra moda, pero está demostrado que el rock no tiene fecha de caducidad.
"Existirá mientras haya gente que quiera contar una historia y será permanente como la literatura, existirá mientras exista el continente. Es una forma de expresión a la cual la gente le da sentido ", continúa Ríos.
Muchas bandas mueren sin siquiera tener tiempo para publicar un tema, Ríos tiene 35 años de estar vivo en este género, decenas de discos vendidos y generaciones rendidas a sus temas.
En Costa Rica algunos grupos prefirieron el sonido clásico del hard rock o el heavy metal y no hicieron una sola concesión para dejar entrar otras tendencias musicales a su propuesta. Algunos otros se fueron a los extremos y en un intento por romper con lo establecido quebraron hasta sus propios sueños.
"Estamos inmersos en una razón industrial y nuestro mecenas no está interesado en que el arte sobreviva por si mismo sino en que produzca dinero.
Como creador uno debe tener la suficiente visión para hacer algo diferente pero no tan lejano como para que nadie lo entienda o huyan", reflexionó.
Quizás esto explique en parte el fenómeno de que en la escena local los músicos se están aliando para producir sus materiales.
"Solo genios, como Los Beatles, pueden conseguir esa medida para hacer lo correcto. Todos los demás estamos obligados a 'chupar rueda', a tomar un poco del otro y el otro un poco de uno. Somos parte todos de una misma cadena".
Ser una esponja
"Yo no he roto con nada, no me he inventado nada tampoco pero si he estado aportando durante mi carrera. No reniego del rock pero hay que ser flexibles".
He tenido la preocupación de no repetir una fórmula para que ésta no se haga en sí un estilo. He sumado cositas para que evolucione mi carrera, pero en eso debo ser honesto, no lo hago por la gente sino por mí, por divertirme y sentirme bien".
Por ello Big Band Ríos suena tan distinto a otros digitales de Miguel. que no recomienda la fama ni las ínfulas.
"Creo que he sido más una esponja que un monolito. No me interesa crear un estilo inamovible, decir 'esto es lo que hago, aquí está mi piedra y en ella voy a fundar mi iglesia de la creación". He sido una esponja y sobre esta esponja escupe la música, yo filtro y asimilo lo que creo conveniente, lo demás queda en el camino".
Promesa de rock
La leyenda, es el espectáculo con el que 1 y 2 de junio a las 8 p. m., Miguel Ríos pondrá a sudar a más de uno en el Teatro Nacional.
El español armará el concierto con material de su último disco titulado Big Band Ríos, todo un reto para el oído.
La gira ha pasado ya por España, México y Venezuela, ahora que es el turno de San José y es hora de oír lo que Miguel tiene que decir sobre su propio desempeño.
"En España los conciertos mantuvieron la línea habitual, los de México en cambio, han sido diferentes porque tocamos con músicos de ese país. Unidos a los que me acompañan - hay una chilena y un argentino-, la banda toma otra energía", explicó Ríos a Viva.
La prensa extranjera ha elogiado el espectáculo y en Costa Rica los fanáticos se preparan con entrada en mano para la cita con el intérprete de No estas sola.
¿Aguantará la noche tanto rock? Solo hay que esperar.
Las entradas tienen un valor de ¢7.000, ¢8.000, ¢12.000, ¢14.000 y ¢15.000
Están a la venta en la boletería de la Sala Garbo. A partir de mañana también en la del Teatro Nacional.