Santa Cruz (Bolivia), 14 nov (EFE).- El presidente de Bolivia, Carlos Mesa Gisbert, planteó hoy la necesidad de que la comunidad iberoamericana se renueve no sólo como grupo, sino también en el interior de los países miembros, en el discurso de inauguración de la Cumbre de Santa Cruz.
En un acto en el salón Gardenia del Hotel Los Tajibos de la urbe cruceña, Mesa afirmó que la cita "tiene un importante desafío, su propia renovación".
Indicó que el encuentro ofrece "un momento de reflexión para analizar qué es lo que ha hecho hasta hoy y cómo puede encarar los años venideros", en alusión a la presentación que el ex presidente brasileño, Fernando Henrique Cardoso, hará el sábado de un informe que podría convertir al grupo en un órgano de concertación política.
El análisis del trabajo de Cardoso, que le fue encomendado en la reunión del año anterior en República Dominicana, se centrará en "cómo hacer esta comunidad un punto de referencia en el mundo", dijo.
De concretarse esta iniciativa, se podría otorgar a la región iberoamericana "capacidad de interlocución política y la suficiente fuerza para hacer escuchar su palabra en la verdadera dimensión que tiene", sostuvo.
No obstante, Mesa recordó a sus colegas iberoamericanos que los cambios deben producirse también a nivel interno de los países, al manifestar que "nuestras democracias han estado en los últimos años en algún sentido bajo sitio".
Llegado a este punto, hizo referencia a la crisis social registrada en el país sudamericano en octubre pasado, que terminó con la salida del anterior gobernante Gonzalo Sánchez de Lozada por la presión popular en las calles.
Manifestó que "lo que ha ocurrido en Bolivia no ha sido un tema aislado. Varias naciones de Iberoamérica han pasado situaciones similares", por lo que los mandatarios "debemos ser flexibles, los dogmas son a veces peligrosos".
Apeló a los Jefes de Estado y de Gobierno de la región a "ser capaces de comprender de que hay otras miradas y que nos tenemos que acercar a ellas aunque no comprendamos sus puntos de vista".
Según Mesa, la crisis boliviana "ha mostrado el tema fundamental de la cumbre, la exclusión y la inclusión social", que será el punto principal de la Declaración de Santa Cruz, cuya suscripción está prevista para mañana, sábado, antes de la clausura de la cita multilateral.
"Hemos tratado de acuñar en Bolivia, y creo que vale para el continente, la idea de unidad en la diversidad", declaró, al tiempo que pidió llegar "más allá de la retórica" en las medidas gubernamentales.
Instantes antes de su presentación, intervino un líder indígena en nombre del Encuentro Social Alternativo que se realiza estos días en Santa Cruz, el cual reclamó voz para los pueblos aborígenes del continente y el fin de la pobreza.
Opinó que es necesario "escuchar a esas minorías y mayorías que demandan una postura que no es simplemente la mirada o la sonrisa condescendiente, sino el brazo tendido para la participación en igualdad de condiciones".
No obstante, anotó que "la insurgencia de estos movimientos (indígenas)", que tuvieron una clara implicación en la revuelta boliviana, "requiere de una posición clara de nuestros estados, que deben decir no a cualquier posición radical actuar con energía para defender la democracia".
Además, recordó que "Iberoamérica es un concepto que se construyó en la paradoja, en la violencia, en la creación, en el amor, que nació en un episodio que cambió la historia de la humanidad", pero que tuvo "la fuerza, la sangre, el empeño y la capacidad de resistir y la capacidad de comprender".
Las palabras de Mesa fueron escuchadas atentamente por los presentes, que interrumpieron en varias ocasiones su discurso con aplausos. EFE
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