Cuando el próximo sábado, 7 de agosto, los arcos y cuerdas del Cuarteto Albéniz, de España, llenen el aire con el grato sonido de sus notas, en el concierto gratuito que ofrecerán en el templo parroquial de San Ramón de Alajuela, ese día también en el Hotel Posada de la Hacienda Pinilla, en Guanacaste, se escucharán las armonías de los exóticos instrumentos tradicionales de Jeong Ga Ak Hoe, conjunto de música clásica coreana y, asimismo, en el Hotel Gaia, sito en Manuel Antonio, se oirán los acordes melódicos del dúo alemán de Katharina Hanstedt, arpa, y Klaus Schöpp, flauta.
De este modo quedará inaugurada la vigésima edición del Festival de Música Credomatic que, desde sus modestos inicios en 1991, se ha convertido en un acontecimiento de magna importancia en la vida cultural del país, sea por la calidad de los artistas participantes y el número y variedad de los conciertos como por la extensión geográfica que abarca, tanto en el territorio nacional, como, dada la proveniencia de los artistas, en el internacional.
Un repaso somero de su historial lo demuestra: en 20 años el Festival ha acogido a más de un millar de músicos, oriundos de 47 países de Europa, Norteamérica, América Latina, Asia y Oceanía, que han ofrecido más de 700 conciertos en 70 sedes por todo el país. Pero en él también han participado alrededor de 200 músicos costarricenses y se han interpretado 50 obras de autores nacionales.
Las presentaciones se llevan a cabo en hoteles de lujo y espacios rodeados de la impresionante belleza de nuestros parajes naturales de playa, selva lluviosa y montaña. Si bien las funciones de los conjuntos y solistas en lugares de interés turístico se extenderán hasta el 22 de agosto, el punto culminante del Festival siempre han sido los conciertos de gala que se brindan en el marco hermoso y distinguido del Teatro Nacional.
Los ocho conciertos de gala de la presente edición empezarán ahí el sábado, 14 de agosto, con el recital del renombrado pianista ruso Kirill Gliadkovsky, quien nos visita por segunda vez, y continuarán a diario hasta el domingo, 22, con la clausura de parte del conjunto coreano Jeong Ga Ak Hoe.
Del resto de los conciertos de gala, sobresalen las dos presentaciones de los Niños Cantores de Viena, quienes vuelven al país, el jueves, 19, y el sábado, 21, acompañados por nuestra Orquesta Sinfónica Juvenil.
Estos ofrecerán un concierto gratuito la mañana del domingo, 22, en la explanada de la Aduana. Además, el maestro Gliadkovsky brindará conciertos de órgano gratuitos en la catedral metropolitana el domingo, 8; en la iglesia de Las Mercedes, Grecia, el viernes, 13, y en la iglesia de Don Bosco, San José, el martes, 17.
Precisamente, uno de los mayores beneficios colaterales del Festival ha sido que favoreció la restauración de los órganos de esos templos, magníficos instrumentos que habían caído en desuso.
Si la belleza del entorno natural donde se realizan los otros conciertos aumenta su atractivo turístico, el afianzamiento de la reputación del Festival de Música Credomatic y el apoyo continuado que le presta el público costarricense se deben más que nada a la confiable calidad de los conjuntos y solistas visitantes y nacionales.
Luego, aparte de la cooperación de algunos entes oficiales, la prosperidad del Festival se debe además al auspicio determinante de la empresa privada, en especial al patrocinio exclusivo que ahora le brinda Credomatic, cuyo mecenazgo es un ejemplo edificante de una política preclara de fomento de la cultura nacional, que otras empresas harían bien en emular.
El acceso del pueblo a los bienes culturales, entre los que se cuentan la música de arte y otras manifestaciones superiores del espíritu humano, es un índice incuestionable de la calidad de vida de una nación, más allá de las estadísticas de progreso material, por importantes que estas también sean.
Por eso desde el principio hemos saludado con entusiasmo la celebración anual del Festival de Música Credomatic y lo hacemos ahora confiados en que los conciertos depararán a los oyentes momentos de goce estético inapreciable, a la vez que saludamos con estima a los artistas que nos visitan, felicitamos encarecidamente a los organizadores e instamos a los lectores a asistir a las presentaciones.