Tel Aviv, 7 ene (EFE).- La red de restaurantes de comida rápida McDonald's dedica desde hace una semana una de sus sucursales en Tel Aviv a la caridad, dentro de una campaña de solidaridad con la sociedad israelí, que está en una grave recesión desde hace varios años.
Se trata de una de su sucursal ubicada en pleno centro financiero de Tel Aviv, en la exclusiva avenida Rothschild, y que la cadena ha cerrado para dedicarla exclusivamente a comidas gratuitas para niños.
En un comunicado difundido hoy a la prensa, McDonald's informa de que el proyecto, en cooperación con varias instituciones benéficas y algunos de sus propios proveedores locales, comenzó a funcionar hace ya una semana y que beneficiará a unos 100.000 niños en el año que acaba de comenzar, tanto árabes como judíos, si bien pocos niños árabes viven en Tel Aviv.
Un portavoz de la empresa agregó que no se discriminará entre niño y niño, sino que la selección recaerá en sus socios en el proyecto y que sencillamente el restaurante abrirá sus puertas de forma coordinada a escolares cuyas clases salgan ese día de excursión, de forma que al concluir la jornada tengan un almuerzo en McDonald's.
Con ese proyecto, la cadena estadounidense intenta ponerse a la altura de las circunstancias y ayudar a paliar los efectos de una cada vez más empobrecida sociedad israelí, tras tres años de recesión económica y un sangriento conflicto armado.
Según un informe del Seguro Nacional y del Consejo para la Protección del Niño, alrededor de un tercio de los menores de edad en Israel viven en condiciones de pobreza, en particular en Jerusalén.
McDonald's ha evaluado que tendrá abierto el restaurante de cuatro o cinco días a la semana y que el costo total será de unos 2,5 millones de shékels (unos 560.000 dólares).
En principio, el restaurante recibirá entre 250 y 300 comensales a diario. EFE
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