Es un recuerdo de infancia... y de más. Mazinger Z, el robot samurai guerrero que hace casi 20 años pasó por las pantallas de la televisión costarricense no se esfumó cuando concluyó la serie. Todavía hoy, los "treintones", adultos jóvenes no mayores de 26 años, y hasta adolescentes, guardan tributo al gran robot guerrero "gobernado" por Koji Kabuto, contraparte de la poderosa Afrodita A, foco de ataque del malvado Doctor Hell, y objetivo en la mira del esbirro Baron Ashler y de otra larga lista de enemigos del bien y amigos del mal.
Mazinger Z, que ocupó las pantallas costarricenses en los años 80, vuelve a la vida desde esta semana en suelo tico gracias a un ciclo que en su honor ha organizado el Complejo Juvenil del Centro Costarricense de la Ciencia y la Cultura (CCCC) sede del Museo de los Niños.
El lunes arrancó el ciclo que difundirá en la pantalla gigante 30 capítulos de la serie japonesa, y que mostrará muñecos de colección, figuras y objetos relacionados con el mítico personaje.
Discusiones sobre los valores de la serie, sus caracteres, y hasta generalidades sobre el manga y el animé también se desarrollan en esta jornada que durará hasta el viernes 21 de febrero.
Corazón y cerebro
Koji Kabuto, el joven piloto de Mazinger Z, entraba a su nave y, ascendiendo a toda velocidad, se metía en la cabeza del robot. De igual forma el samurai Z de poderosos golpes quedó en la memoria de los costarricenses, hay adultos que se dan a la tarea de comprar muñecos de la serie, bucear hasta atrapar la música de esta serie de animé, o conseguir camisetas referentes al animado.
Y es que Mazinger sigue siendo tema de conversación en fiestas y reuniones de amigos con todo y sus otros personajes, especialmente la pechugona Afrodita. Incluso, se hacen foros en su honor o se intercambian revistas con reportajes sobre él.
La serie, su fondo, sus personajes, el tratamiento de la lucha entre el bien y el mal, y la línea del dibujo siguen siendo referentes para quienes se dedican o por amor digieren el manga, los cómics, el animé y otros campos del arte, como la pintura, la escultura, el dibujo y la arquitectura.
"Mazinger siempre me pareció muy particular. Desde el chavalito (Koji) que tenía poder sobre una máquina tan poderosa hasta el asunto del héroe que quiere salvar al mundo", confesó a Viva Francisco Munguía, artista de 26 años de edad y además padre del cómic Pantys.
"El manga siempre es una fuerte influencia para los que hacen arte. Removemos nuestros recuerdos de infancia muchas veces para crear algo y Mazinger está ahí cuando uno escarba. Es curioso... siempre que tenemos una fiesta terminamos hablando de Mazinger o escuchando la música de las películas ¡Cómo olvidar cuando Mazinger pudo volar gracias a que Afrodita disparó sus senos (eran los proyectiles de la robot) y él se guindó de uno de ellos para elevarse!", recordó Munguía.
Recuerdos de niños
¿Quiénes, de los que fueron niños entre los años setentas u ochentas, no habrán jugado a Mazinger? Hombres y mujeres recuerdan haberlo hecho, haber tomado su personalidad o las características de algunos de los personajes, dándole viaje a un juego de lucha entre la construcción y la destrucción.
"Con Mazinger se podía soñar. Uno veía la serie y se imaginaba que estaba ahí. Ahora que uno lo analiza como adulto se da cuenta de que en esas batallas morían seres. Esa serie iba más allá que otras en ese sentido, pero generalmente los que desaparecían eran robots o seres no humanos, casi mutantes, como cuando el Conde Decapitado (aquel que anda con su cabeza volando al lado) muere en la fortaleza. Mazinger tenía dejos de humanidad y tocaba temas delicados que aún hoy son difíciles de tratar... el Baron Ashler era una especie de hermafrodita. Era una fantasía muy distinta a la de las series de su época", consideró Marcelo Parra, estudiante de arquitectura, de 33 años de edad.
Ultraman , Meteoro , La señorita Cometa , Astroboy , la cursi Candy , La abeja Maya , La Pantera Rosa , El hombre araña y Los Pitufos , todas series un poco más inocentes en sus tramas, eran algunas de las ficciones animadas que rondaron la época de Mazinger Z.
Pero este robot samurai es considerado como el parámetro vital en la difusión del animé.
"Después de Astroboy , para mí, Mazinger Z fue el animé más importante para difundir este arte en el mundo.
A Mazinger se le considera como la gran revolución del meccha (género que se refiere a los robots)", explicó Juan Pablo Sáenz, joven de 23 años a quien su gusto por el manga y el animé lo ha llevado a ser parte de un club de ese género.
Mazingergrafía
En el marco de la serie, Mazinger es un robot alimentado con la energía fotoatómica.
Fue construido con la aleación Z , obtenida fundamentalmente del "japanium" producido solo por el instituto situado al pie del Monte Fuji.
Cuando el "japanium" es expuesto a una gran radiación, emerge una gran energía que alimenta al robot y, por supuesto, a sus armas.
En el mundo de Koji Kabuto, el Doctor Hell, los buenos y los malos, Mazinger Z fue creado por el profesor Kabuto, quien poco antes de morir, se lo dio a Koji.
Mazinger tiene un variado arsenal, colección de armas con las que lucha contra el Imperio de Rodi, comandando por el Doctor Hell, quien quiere conquistar el mundo.
En la realidad, Mazinger Z nació en los primeros años de la década de los 70, en una época cuando los robots estaban pasados de moda.
El creador de Mazinger Z fue el dibujante de manga Go Nagai.
El personaje fue publicado por primera vez en 1972 en la Shonen Jump (1972).
Entonces, si fuera humano, Mazinger cumpliría 31 años en este año 2003.
La serie de televisión fue de noventa y dos capítulos.
Significó un éxito de audiencia en Latinoamérica en Chile todavía le rinden tributo en varias páginas de Internet, en Europa Italia todavía la ve con apego, Asia, y en otras partes del mundo.
Y ahora el héroe revive, para gusto de sus seguidores.