E n vida fue un viajero incansable en busca de conocimiento y aprendizaje, pero a un siglo de su nacimiento el pintor, escultor y escritor Max Jiménez Huete sigue viajando para que otros aprendan de él.
Los presidentes de Costa Rica, Miguel Ángel Rodríguez, y de México, Ernesto Zedillo, inauguraron el 11 de enero en el museo Rufino Tamayo una muestra del artista, fallecido en 1947, con 37 de los 46 óleos que formaron la exposición retrospectiva exhibida en el Museo de Arte Costarricense desde setiembre del año pasado.
Preparada contra el tiempo, en menos de un mes, la exhibición ocupará hasta el 30 de enero uno de los espacios principales del importante museo mexicano dedicado a mostrar lo más relevante de la plástica internacional, donde destacan obras de Miró, Picasso, Warhol, Matta y por supuesto, de Tamayo.
Hoy, junto a esos gigantes del arte, se asoman por puertas y ventanas caribeñas las inmensas mujeres de ojos cansados y miradas perdidas de Max Jiménez, en formas desproporcionadas y colores encendidos que reflejan la influencia del Picasso de los años 20.
"En el Museo Rufino Tamayo hemos conformado un mapa, y hemos tenido la presencia, de los grandes líderes del arte latinoamericano del siglo XX y podemos contar ya con Max Jiménez, que es un punto de inicio para despertar el interés y estudio de este y de otros artistas costarricenses en México", comentó Juan Carlos Pereda, coordinador de curadores del museo.
"El que la exposición esté montada aquí es muy significativo por la dimensión de la vida cultural de México, adonde llega lo más importante del arte mundial", explicó el curador del Museo de Arte Costarricense, José Miguel Rojas, que acompaña a la colección. El espera que esto ayude a despertar el interés por el arte costarricense y a promover una mejor comprensión del arte centroamericano.
Águila, cóndor y zoncho
Y junto a las pinturas, un documental dramatizado de 42 minutos complementa las obras, contextualiza el trabajo del pintor en la Costa Rica y el mundo que conoció y recrea su vida marcada por la incomprensión y el rechazo.
El vídeo, dirigido por Andrés Heidenreich y producido por el centro Gandhi de la Universidad para la Paz, recuerda la frase de Jiménez: "Los costarricenses somos águila en el norte, cóndor en el sur y zoncho en Costa Rica."
Titulado Al borde del abismo, el documental fue terminado el pasado 10
de enero en San José y estrenado menos de 24 horas después en la inauguración de la muestra.
En el salón también están intercalados epígrafes y extractos de los ensayos y poesías del artista.
Para la jefa de exposiciones del Museo Rufino Tamayo, Marta Sánchez, es significativo que la obra de Jiménez sea expuesta en ese espacio. "Tamayo se caracteriza porque en su pintura busca nuevos caminos, la universalidad y no se encierra solo en la escuela mexicana. Jiménez es un hombre que también trascendió fronteras y estuvo en contacto con otros pintores."
Pereda destaca que la obra de Jiménez pone en contacto lo étnico local con lo universal al retomar los lenguajes estéticos internacionales y traducirlos y sintetizarlos en personajes y temas latinoamericanos. El curador resalta el rico trabajo de Jiménez como colorista y el manejo inteligente de la composición y la estructura, donde se nota que estudió en grandes academias y conoció a importantes pintores.
Según Rojas, Jiménez pintó negros y el Caribe con influencias de las corrientes estéticas internacionales mientras otros artistas nacionales pintaban paisajes y casas de adobe. "El que fuera diferente a los otros lo hizo un artista incomprendido", explica Rojas.
Pereda resume el ánimo de ticos y mexicanos con el apresurado viaje de la colección: "Todos ganamos con esta exposición. Es difícil conjuntar la obra de un artista como Jiménez, por lo costoso y difícil que puede ser, y solo con una presión de este tipo se pudo lograr."
El Museo
Su colección: Se compone de las obras que Rufino Tamayo y su esposa Olga adquirieron, donde figuran artistas como Wilfredo Lam, Magritte, Dalí, Picasso, Dubuffet y Miró, entre muchos otros.
Fundación: El museo Rufino Tamayo fue fundado en 1981 y está ubicado en un moderno edificio de concreto proyectado por los arquitectos Teodoro González y Abraham Zabludowsky.
Actividades: De acuerdo con los deseos del artista, las exposiciones temporales del museo muestran lo más relevante de la plástica internacional. Cada dos años se exhiben las obras premiadas y seleccionadas de la Bienal de Pintura Rufino Tamayo, la de mayor tradición en México.
Ubicación: México D. F. sobre el Paseo de la Reforma, en el céntrico Bosque de Chapultepec.