En una época marcada por la innovación tecnológica y los adelantos en la fabricación de artículos y prendas, todavía quedan por ahí quienes buscan su sustento diario confeccionando ropa y otras mercancías a partir de lo que la naturaleza les ofrece.
Este es el caso de las mujeres de la reserva indígena de Boruca, quienes, con base en lo que encuentran en su entorno, se han procurado un modo de vida basado en la venta de bolsos, monederos, salveques, chalecos y otras prendas que fabrican y pintan con tintes hechos a base de algodón, semillas, plantas y raíces.
Recientemente visitó San José la indígena Marina Lázaro Morales, para participar en una exposición de artesanías que organiza cada cuatro meses el Instituto de la Lengua Española.
Marina explicó que mientras las mujeres se encargan de recolectar cada ingrediente que necesitan para la confección de cualquiera de las prendas, los hombres fabrican lanzas, máscaras y jícaras que también ponen en venta.
Como se trata de su único medio de ingresos, la comunidad de la reserva indígena de Boruca tiene un número telefónico -el 271-2533- al que la gente, interesada en ver sus productos, puede llamar para concertar una cita y participar en una demostración del proceso de confección y de la prenda terminada.