La inteligencia emocional es un nuevo parámetro psicológico que ha desplazado al tradicional coeficiente intelectual
De qué sirve tener un deslumbrante expediente académico si al cabo de los años nunca se alcanza el éxito?
Más vale ser avispado que "goleador intelectual". Así de claro es el nuevo concepto de inteligencia desarrollado por el psicólogo Daniel Goleman, autor del libro La inteligencia emocional.
Goleman, columnista de The New York Times y profesor de la Universidad de Harvard (Estados Unidos), es el padre de un revolucionario parámetro de medición psicológica: la inteligencia emocional.
"La capacidad para leer nuestros sentimientos, controlar nuestros impulsos, razonar, permanecer tranquilos y optimistas cuando nos vemos confrontados a ciertas pruebas y mantenernos a la escucha del otro", son las palabras que usa Goleman para definir el novedoso concepto.
Con un lenguaje sencillo y ejemplos cotidianos, el autor ahonda en su teoría sin dejar ninguna laguna. Cuando uno termina de leerlo, reflexiona: ¡caramba!, este hombre tiene razón. Aporta características para desarrollar las habilidades del triunfo en la vida diaria, en la casa, con los hijos, en el sexo, con los amigos, en el trabajo...
Según Goleman, la persona que es emocionalmente inteligente, puede:
- Reducir el estrés.
- Resolver asuntos emocionales.
- Mejorar su salud y bienestar.
- Mejorar sus relaciones con los demás.
- Criar hijos con una excelente autoestima.
- Mejorar su nivel de éxito.
- Resolver asuntos del pasado.
- Sentirse más realizado.
- Alcanzar todas sus metas.
- Controlar la ira y otros hábitos negativos.
- Mejorar la creatividad.
- Comprender su propósito en la vida.
- Mejorar las habilidades mentales, como la memoria, claridad de pensamiento y toma de decisiones.
Los años de investigación de Goleman no han sido en vano. Prestigiosos psicólogos le han dado la razón: Peter Salovey, de la Universidad de Yale (Estados Unidos), admite que la forma tradicional de medir la inteligencia (el coeficiente intelectual) abarca solo un 20 por ciento de los factores que determinan el éxito. El 80 por ciento restante está vinculado a otros factores que forman parte de la inteligencia emocional.
En Costa Rica, el libro de Goleman es tema de conversación de especialistas. Sus páginas fueron devoradas con gusto por Fernando Sell Salazar -neurólogo, jefe del Servicio de Neurología del Hospital de Niños y estudioso de la inteligencia- y Sandra Ayales, psicóloga del Centro de Estudios y Atención Psicológica y Pedagógica (CEAPP).
"Para el ser humano es de gran importancia entender cómo se relaciona con su entorno, cómo hacer amistades. Nosotros vemos gente tremendamente capaz, muy estudiosa, pero que, sin embargo, no tiene capacidad para interrelacionarse", comenta Sell.
A Ayales, la obra le ha parecido excelente. "La inteligencia emocional es el concepto que debemos emplear, porque la habilidad para manejar lo asertivo nos permitirá mejorar las relaciones interpersonales y los conflictos", opina.
"Ser racional no significa cortar las emociones. El cerebro que piensa, que calcula, no es distinto del que ríe, llora, siente placer y disgusto. La ausencia de sentimientos y emociones impide ser realmente emocional", considera Antonio Damasio, director del Departamento de Neurología de la Universidad de Iowa (Estados Unidos).
"Todas las personas responsables de la formación de las futuras generaciones deberían leer a Goleman. No se puede creer que la instrucción es el único mecanismo de formación de buenos ciudadanos", concluye Sell.
El libro, publicado por Vergara Editor, se consigue en la Librería Internacional (teléfono 283-6965) a ¢5.900.
¿Cuál es su coeficiente de inteligencia emocional?
El siguiente es un examen, no una herramienta científica para medir su coeficiente de inteligencia emocional.
Para contestarlo, responda a las preguntas con el sistema de puntos que se indica. Trate de contestar rápidamente.
- Siempre es pertinente en mi caso = 0
- Casi siempre es pertinente en mi caso = 1
- A veces es pertinente en mi caso = 2
- Casi nunca es pertinente en mi caso = 3
- Nunca es pertinente en mi caso = 4
1. No me siento bien con mi apariencia ___
2. Me dicen que estoy trabajando demasiado ___
3. Experimento una buena cantidad de estrés en mi vida ___
4. Tengo algunos hábitos que parece que no puedo cambiar ___
5. Tiendo a criticar a los demás___
6. Me frustro cuando las cosas no salen cuando yo ___
7. Tengo dificultad para controlar mi enojo ___
8. No estoy en contacto con mi sentimientos ___
9. Se me hace difícil reírme de mí mismo cuando cometo errores ___
10. Odio cometer errores ___
11. Tiendo a compararme con otros ___
12. Tiendo a ponerme de mal carácter o deprimirme ___
13. Tiendo a ponerme en último lugar ___
14. Tengo dificultad para decir que no ___
15. No tengo un alta autoestima ___
16. A veces tiendo a ponerme ansioso___
17. Tiendo a preocuparme ___
18. Tiendo a impacientarme ___
19. No me siento tan feliz ni tan satisfecho como me gustaría ___
20. No me preocupan los demás ___
21. No me llevo bien con los demás ___
22. Me siento apresurado ___
Mi calificación total fue:
- De 0 a 30: Muy bajo.
- De 31 a 55: Bajo.
- De 56 a 74: Medio.
- De 75 a 89: Alto.
- De 90 a 100: Muy alto.