Fernando Díez Losada
Lo comentábamos hace poco. Cuatro decenios después de la publicación de las Nuevas Normas de Prosodia y Ortografía, siguen las dudas e incorrecciones. Pero ¿qué dicen en realidad esas reglas?
Dicen, por ejemplo, que "los monosílabos fue fui, dio, vio se escribirán sin tilde" (Norma 15ª), y que "la combinación ui se considerará, para la práctica de la escritura, como diptongo en todos los casos" (Norma 13a). Esta disposición no pretende establecer si hay hiato o diptongo en palabras como construir, construido, huida ..., es decir, si deben pronunciarse cons-ti-tu-ir o cons-ti-tuir, cons-tru-i-do o cons-trui-do, hu-i-da o hui-da... Este es un asunto meramente prosódico, que varía en las diversas regiones de la geografía hispanohablante. La norma dispone, ciertamente, que (para efectos de su escritura) ninguna palabra con la combinación ui llevará tilde por razones hiatales: constituir (y no constituír), construido (y no construído), huida (y no huída)...
Dicen también que "la palabra SOLO, en función adverbial, podrá llevar acento ortográfico si con ello se ha de evitar una anfibología" (Norma 18a). No ha habido modo de que escritores, periodistas, correctores, maestros... hayan podido digerir esta disposición. Casi todo el mundo sigue aplicando la regla "vieja": SOLO adverbio (equivalente a solamente ) se tilda siempre. Sin embargo, la nueva norma es sumamente clara: SOLO adverbio podrá (no es obligatorio) llevar tilde únicamente cuando hay riesgo de anfibología o ambigüedad. Si no existe este riesgo, no hay tilde. En más de una oportunidad alguien ha dicho que la nueva norma para la acentuación de solo resulta más complicada que la antigua. Es posible que tenga razón. Pero la ley vigente es la de 1959. Dura lex, sed lex!
Dicen además que "los nombres propios extranjeros se escribirán sin ponerles ningún acento que no tenga en el idioma al que pertenecen; pero podrán acentuarse a la española cuando lo permitan su pronunciación y grafía originales" (Norma 20ª). La vieja disposición que establecía tildar a la española los nombres propios extranjeros, conforme a la supuesta pronunciación en su idioma original, resultaba por demás ilógica e incómoda. ¿Cómo tildar, por ejemplo, el apellido francés Rousseau (pronunciado /rusó/)? ¿Qué hacer con tildes propias de idiomas extranjeros, como en Valéry (pronunciado /valerí/) o Tostão? La nueva norma deja las cosas en un nivel razonable: "...pero podrán acentuarse a la española cuando lo permitan su pronunciación y grafía originales." Se podrá escribir, entonces, Wágner, Wáshington, Buffón..., pero también será lícito omitir cualquier tilde castellana en el nombre extranjero, lo cual, en definitiva, parece ser lo más lógico.
Finalmente las Nuevas Normas -ya veteranas- dicen otras muchas cosas, de las que ya hemos hablado y de las que seguiremos hablando... cuarenta años después.