Bagdad/Washington (DPA). El atentado de peores consecuencias perpetrado este año en Iraq se cobró hoy la vida de más de cien personas cuando un conductor suicida detonó su camioneta en un concurrido mercado de Bagdad, en el distrito de Sadriya.
Según informó la emisora estatal Al Iraqiya, en el atentado resultaron heridas 246 personas. De esta manera, este sábado murieron en atentados y combates en Iraq más de 150 personas.
Al momento del atentado mucha gente s se indicó. Numerosas tiendas del mercado de Sadriya, además de coches aparcados en las inmediaciones, resultaron destrozados por la ola expansiva. En la zona viven mayoritariamente chiitas y kurdos.
Mientras, el presidente estadounidense, George W. Bush, amenazó al gobierno de Bagdad con consecuencias en caso de que no actúe eficazmente para reducir la violencia, subrayando que la misión militar de su país en el Golfo Pérsico no es indefinida.
En la norteña ciudad de Kirkuk hoy explotaron siete coches bomba. Cuatro personas murieron y 21 resultaron heridas, indicó la policía. Como consecuencia de estos atentados, se impuso en toda la ciudad un toque de queda total.
En Ambar, en tanto, perdieron la vida ocho policías, cuando un atacante suicida activó su cinturón explosivo en una estación de policía.
Previamente, durante un combate entre supuestos extremistas y fuerzas de seguridad iraquíes en Suwaira, 50 kilómetros al sudeste de la capital, murieron al menos 45 sospechosos de terrorismo.
Además, insurgentes mataron hoy a dos soldados estadounidenses en la occidental provincia de Al Anbar. Los militares estadounidenses no se pronunciaron al respecto.
Bush reclamó al primer ministro Nuri al Maliki que emprenda de una vez las reformas políticas para que todos los iraquíes sientan que su gobierno trabaja por ellos, hablando ante los diputados demócratas que lo invitaron a su descanso anual en Williamsburg, estado de Virginia.
"Tiene que haber éxito no sólo en el frente militar", dijo Bush. "Los iraquíes deben tomar la iniciativa para asegurar su capital, pero también debe haber éxito en el frente político". El gobierno de Al Maliki va a tener que mostrar "un fuerte liderazgo" en este sentido, agregó Bush ante los aplausos de la audiencia.
Refiriéndose a Nancy Pelosi, la presidenta decmócrata de la Cámara de Representantes, Bush afirmó: "Ella me dijo alto y claro 'señor presidente, tiene que dejarle claro al pueblo iraquí que su gobierno tiene que actuar'. Y lo entiendo, estoy de acuerdo, señora presidenta".
En este contexto, el presidente se refirió a una nueva ley petrolera que reparta los ingresos por exportaciones de crudo entre las provincias y los grupos étnicos de Iraq.
Esta fue la primera vez en sus años de presidencia que Bush habló en el retiro demócrata. El mandatario pedirá este lunes al Congreso, dominado por la oposición demócrata, 245.000 millones de dólares adicionales para las guerras de Iraq y Afganistán durante este y el próximo año.
Varios legisladores demócratas anunciaron que revisarán con extremo detenimiento cada partida presupuestaria contenida en la solicitud presidencial.