Para La Nación
La lluvia todavía seguía cayendo en pleno Hollywood, la alfombra roja estaba mojada y desierta. Pero adentro del Teatro Kodak, la ceremonia se inundaba de sorpresas con el Oscar, eligiendo como Mejor Actriz a la francesa Marion Cotillard por su interpretación de Edith Piaf en La Vie en Rose .
Detrás del escenario, incluso se atrevió a cantar unas estrofas, en privado, para los periodistas. Y mientras sostenía con ambas manos su tan preciado Oscar, con el eco de los aplausos todavía latentes, también la entrevistamos para compartir el asombro de una noche que ni siquiera ella parece creer.
¿Qué tan difícil es sostener un premio tan importante como el Oscar para una actriz que ni siquiera habla perfectamente el inglés?
No es para nada difícil. No hay nada difícil en todo esto. Solo hay un orgullo inesperado y todo es muy surrealista. Pero el Oscar me encanta. Lo amo.
Antes del Oscar se quejaba de las campañas que hay que hacer para ganarlo ¿Valió la pena?
Lo que pasa es que pasé todo un mes hablando de mí cuando no es lo que realmente preferiría hacer en mi vida. Fue todo mucho más largo que en Francia. Allá no hacemos esto, no hay campañas y por eso me resultó extraño contestar las mismas preguntas una y otra vez. La vida de la película continúa, ya no me necesita a mí. Pero sí fue divertido conocer todos los actores maravillosos, los directores y la hermosa gente que conocí en Los Angeles, porque los admiro desde siempre.
¿Qué otros actores de Hollywood influenciaron el estilo de actuación que hoy le dio un Oscar?
Bueno, hay muchos actores y actrices. Siempre admiré mucho de Peter Sellers. Quería casarme con él cuando era chica. También me gusta Meryl Streep, por supuesto, porque es una de las más grandes actrices que hay. Daniel Day Lewis, también. Hay muchísimos actores que me inspiran... Cate Blanchett ... Toni Collette...
¿Y cómo piensa estrenar el premio? ¿Qué película sigue después del Oscar?
En unos días viajo a Chicago, para rodar una película de Michael Man, Public Enemies con Johnny Depp.
Solo hay que escuchar el amoroso acento francés para saber que Marion Cotillard nació en París. La fecha es el 30 de setiembre de 1975. Y, siendo la hija del actor Jean-Claude Cotillard, tampoco hay que pensar demasiado para saber la razón por la cual eligió la misma carrera de su padre, amén de que incluso debutó en una de las obras de teatro que él dirigió.
Con el tiempo también fue reconocida por su propio trabajo en el personaje de Lili Bertineau de la producción Taxi, que tuvo otras dos versiones. Por supuesto, es mucho más conocida en su propio país, pero en Hollywood también llegó a trabajar en la película de Tim Burton, Big Fish ,y hace poco fue dirigida por otro grande como Ridley Scott en A Good year . El director Olivier Dahan incluso ya la había elegido para la película La Vie en Rose mucho antes de conocerla, por haber visto una similitud entre sus ojos y los de Edith Piaf.
Actriz de profesión y ecologista por elección, Marion cuenta que hubiera sido cantante si no fuera por la actuación. Y al combinar ambas preferencias, hace unos años grabó para Greenpeace el disco Dessins pour le climat.
Por eso tampoco tuvo dudas cuando llegó la oportunidad de cantar también en cine, interpretando la vida de Edith Piaf en la película La Vie en Rose .
Pero la nominación al Oscar nunca figuró en sus planes. “Siento como si el reloj hubiera parado. Ya me había puesto a llorar cuando hablamos por teléfono con mi padre por la nominación. Hacía tiempo que no los veía y los extrañaba tanto que fue muy emocionante compartir la noticia por teléfono”.
Ahora la esperaban las copas de champagne (francés, claro), para brindar como nunca, para celebrar como siempre, para disfrutar el momento, la gloria del Oscar.
¿Hay alguna historia especial detrás del vestido blanco que eligió para la ceremonia?
Es de Jean Paul Gaultier. Ya había trabajado con él antes, me encanta. Y él quiso ser parte de todo esto y diseñó el vestido especialmente para la ocasión.
¿Sabe que es la primera actriz francesa que recibe un Oscar como Mejor Actriz?
Es algo enorme. Enorme. Y estoy muy orgullosa de la película. Nos divertimos muchísimo filmándola, recorriendo esta aventura y porsiento tanto, pero tanto, tanto orgullo por la película.
¿Se siente alguna diferencia en comparación con la vez que ganó la versión francesa del Oscar, el César?
Se siente bien. Estoy completamente abrumada con orgullo, brillos, fuegos artificiales y todo el 'bam, bam, bam' que siento en el estómago. Es como si me hubiera comido el festejo.
Eran las 7.10 de la noche en Los Angeles, cuando en el Teatro Kodak, Forest Whitaker abrió el sobre lacrado para revelar el nombre de la ganadora del Oscar como Mejor Actriz a Marion Cotillard. Los aplausos estallaron al instante por la sorpresa, incluidas las palmas de sus propias competidoras: Cate Blanchett ( Elizabeth The Golden Age ), Laura Linney ( The Savages ), Marion Cotillard ( La Vie en Rose ), Julie Christie ( Away from Her ) y Ellen Page ( Juno ).
Entre contagiosas sonrisas, el agradecimiento arriba del escenario no fue demasiado largo, cuando después de mencionar al director Olivier Dahan y al estudio Picturehouse, no le alcanzaban las gracias para la Academia.
Ni siquiera habían llegado al límite de los 45 segundos: la música de Bill Conti no tuvo que detenerla porque ella misma se adelantó al expresar “No tengo palabras ahora”.
Y en un nervioso y tartamudo inglés, terminó agradeciendo “Gracias vida, gracias amor. Es verdad, hay algunos ángeles en esta ciudad. Muchas gracias”.
¿Forest Whitaker le dijo algo en especial después de entregarle el Oscar?
Yo ya había tenido la oportunidad de filmar una película con Forest, unos años atrás, se trataba de un rol bastante chico. Pero lo admiro mucho y la verdad es que debí haber agregado a Forest en mi lista, pero mi cerebro se congeló. A él le correspondió ayudarme a encontrar el enchufe de nuevo en mi mente.
¿Cómo consiguió una interpretación tan viva de Edith Piaf?
Desde el principio, quise entenderla, entender su corazón, su alma y después fui tan profundo como pude. Trate de hacer lo mejor para encontrarla adentro mío. Pero tampoco fue tan difícil porque la amo. Cuando leí el guion, me quedé sin palabras. Y la presión, la verdad, no pasó por interpretar a una persona real, sino por tratar de ser auténtica en todos los períodos de su vida. Ahí sí que sentí la presión.
¿Y logró trazar una la línea entre la ficción y realidad, sin trasladar el drama de la ficción a su vida?
Realmente le dediqué mi vida a esta película y a la interpretación de Piaf por unos meses, así que tuve que desprenderme de la vida propia. Cuando terminé la película, me di cuenta que no había vivido, no sabía como volver a la normalidad. Pero amo la vida, amo mi vida y tampoco fue demasiado difícil volver. Con el Oscar en la mano, mucho menos.