Budapest (dpa). El primer ministro húngaro, el socialista Ferenc Gyurcsany, fue ratificado hoy en el cargo al superar la moción de censura en el Parlamento por el escándalo de las mentiras con 207 votos a favor y 165 en contra, según comunicó la presidenta de la cámara legislativa, Katalin Szili.
Se contaba con ese resultado, ya que las fracciones socialistas y liberales, aliadas en el gobierno, constituyen mayoría parlamentaria. Antes, el primer ministro pidió perdón por haber silenciado a los votantes que las finanzas del Estado se habían "desequilibrado".
Sin embargo, por la noche decenas de miles de personas salieron a las calles de Budapest en el marco de la hasta ahora mayor manifestación de protesta contra Gyurcsany en el llamado "escándalo de mentiras" en Hungría.
Según la agencia de noticias húngara MTI, 100.000 personas se reunieron ante el edificio del Parlamento exigiendo la dimisión de Gyurcsany. Los organizadores se refirieron a 350.000 manifestantes.
El líder de la oposición Viktor Orban, que había convocado a la manifestación, pidió un gobierno de transición compuesto por expertos, al que denominó "gobierno de unidad nacional". Para ello comenzó una lista de firmas titulada "Carta de Hungría" que apunta a restaurar "el orden moral" y detalla cinco puntos, incluyendo un "sí a la defensa del dominio público".
Orban, presidente del conservador FIDESZ (Jóvenes Demócratas), consideró que Gyurcsany fue "superado por la historia", que el gobierno se "ligó a mentiras", que a través del voto de confianza se llevó al país a una trampa y se lo sacrificó por un político caído.
Los manifestantes son "capaces de mover piedras", dijo, y pidió a los húngaros seguir saliendo a las calles hasta que Gyurcsany renuncie al cargo.
Las protestas comenzaron hace tres semanas, cuando se hizo pública una conversación en la que Gyurcsany reconocía a gente del partido que había mentido al electorado sobre la verdadera situación de la economía del país antes de las elecciones legislativas de abril pasado.
Tras la derrota de los socialistas en las elecciones municipales del pasado domingo, Gyurcsany anunció que solicitaría una moción de confianza. El ministro pidió asimismo respaldo para su programa de saneamiento del presupuesto.
Antes del debate parlamentario de hoy, en el que Orban estuvo presente pero no intervino, Gyurcsany se disculpó por haber silenciado a los votantes que las finanzas del Estado se habían "desequilibrado".
Asimismo, rechazó las acusaciones de que mintió adrede a los ciudadanos con falsos datos sobre los presupuestos.
Gyurcsany dijo que tenía que disculparse por "no haber visto con la suficiente valentía los desafíos".
Respecto a las manifestaciones convocadas por el líder opositor Orban, Gyurcsany exigió que el Parlamento no ceda ante ese "chantaje". Aquí se enfrentan "demócratas y antidemócratas", añadió el primer ministro.