Santiago de Compostela (España). Miles de personas se manifestaron hoy por las calles de la ciudad de Santiago de Compostela, dos años después de que el petrolero "Prestige" sufriera una vía de agua y se hundiera frente a las costas de Galicia (noroeste de España) provocando el vertido más grave de Europa.
Los participantes -más de 20.000, según la Policía Local, y más de 50.000, según los organizadores- portaron pancartas con el lema "Nunca Máis" (nunca más en gallego) y gritaron consignas en las que culparon de lo ocurrido al anterior Gobierno español.
De esta forma, los asistentes conmemoraron el segundo aniversario de la catástrofe ecológica del "Prestige", que provocó el segundo mayor vertido del mundo tras el del "Exxon Valdez" en Alaska (EEUU) en 1989, y exigieron medidas para evitar que vuelvan a producirse en el futuro situaciones como ésta.
La marcha fue convocada por la plataforma ciudadana "Nunca Máis", que lideró las movilizaciones tras aquellos hechos, y a ella se unieron formaciones políticas como el Partido Socialista de Galicia y el Bloque Nacionalista Gallego.
Horas antes, también en Santiago de Compostela, miembros y simpatizantes de la plataforma "Nunca Máis" repartieron miles de octavillas con el lema "Prestige: dos años después".
Estas octavillas tienen una particularidad, cuando se agarran manchan las manos, con el fin de llamar la atención para recordar la catástrofe ecológica provocada por el petrolero.
El Gobierno español señaló ayer que, dos años después del hundimiento del buque, "aún sigue la estela del mayor desastre ecológico que ha sufrido España en su historia" y que, además de las secuelas medioambientales, perviven las consecuencias económicas sobre centenares de familias de Galicia y otras regiones norteñas del país.
La vicepresidenta primera del Ejecutivo español, María Teresa Fernández de la Vega, indicó que la catástrofe ha costado a los españoles unos 1.000 millones de euros (1.290 millones de dólares al cambio actual) e insistió en que el gabinete quiere, a partir de ahora, "invertir para prevenir" que se pueda repetir una situación de estas características.
Conforme al balance del Gobierno, en estos dos años se han limpiado 800 playas afectadas por el vertido, se han recogido 90.000 toneladas de residuos, se han pagado casi 1,5 millones de jornadas de trabajo de voluntarios, contratados y fuerzas armadas y se ha procedido a extraer el fuel del pecio del "Prestige" y a sellarlo.
Además de las ayudas a los afectados que se han tramitado, se han puesto en marcha medidas para aumentar la seguridad marítima, como la retirada de los buques monocasco.
El 13 de noviembre de 2002 el "Prestige" -propiedad de una naviera griega, pero con bandera de conveniencia de Bahamas- sufrió una vía de agua y, seis días después, se partió en dos y se hundió frente al litoral gallego, cuando transportaba 77.000 toneladas de fuel.