Manganeses de la Polvorosa (España), 25 ene (EFE).- Los vecinos del pueblo español de Manganeses de la Polvorosa celebraron hoy el día grande de las fiestas de San Vicente Mártir sin arrojar una cabra desde el campanario de la iglesia, como era tradicional desde hace setenta años, al estar ya prohibido por las autoridades.
El polémico "salto de la cabra" fue prohibido en 1999, pero en los dos últimos años los jóvenes de esta localidad de la provincia de Zamora (centro) se saltaron las advertencias legales y arrojaron al animal.
El "salto" consiste en un acto en el que los jóvenes lugareños arrojan a una cabra viva desde la torre del campanario de la iglesia de San Vicente, para recogerla y mantearla sobre una lona antes de que llegue al suelo, ante la expectación de todo el pueblo.
La controvertida tradición comenzó a cuestionarse a principios de los años 90 cuando varias organizaciones ecologistas denunciaron el maltrato que sufría el animal.
Hace cuatro años, la aplicación de la ley de protección de animales domésticos de la región de Castilla y León llevó a la prohibición del acto central de las fiestas de San Vicente por considerarlo una agresión contra este animal.
La Asociación para la Protección y el Bienestar de los Animales (Anbpa) ha denunciado sistemáticamente en los últimos años tanto a los jóvenes que tiraban la cabra como al Ayuntamiento y al sacerdote del pueblo por amparar el espectáculo.
Este año, Anbpa remitió cartas a los responsables municipales y a la Guardia Civil para que extremaran las medidas de vigilancia y evitar lo ocurrido los dos últimos años, cuando varios encapuchados, aprovechando el descuido de las autoridades y la ausencia de público y medios de comunicación, arrojaron al rumiante desde el campanario.
El Ayuntamiento de Manganeses de la Polvorosa, sancionado en años anteriores, programó para este año un espectáculo de flamenco a cargo del grupo Maravedí a la hora que habitualmente se producía el popular "salto". EFE
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