Barcelona (España), 15 jul (EFE).- El mandala de Kalachacra más grande del mundo, una representación simbólica y arquetípica del universo elaborado con arena de colores, se disolvió hoy en las aguas del puerto de la ciudad española de Barcelona, como ofrenda de paz al mar en la ceremonia de "kyilkhor sheksol".
El rito de disolución del mandala de Kalachacra, que significa en sánscrito rueda del tiempo y que medía cuatro metros por cuatro, la ofició el lama tibetano Dagri Rinpoche, llegado especialmente desde Dharamsala (India) para llevar a cabo el acto, que simboliza el valor del tiempo y la caducidad de las cosas.
Centenares de personas asistieron al ritual de ruegos y ofrendas florales, a pesar del calor sofocante que convirtió en una sauna la Yourte tibetana, lugar donde suelen vivir los monjes.
Los monjes budistas recogieron en un jarrón la tierra de colores que representa los símbolos sagrados y se formó una procesión multitudinaria para llevar la arena hasta el mar.
Antes de la ceremonia, el director de la Casa del Tíbet de Barcelona, Thubten Wangchen, afirmó que "la paz mundial no vendrá sola" y pidió que "este mandala no sea sólo teoría".
Wangchen señaló que "el Tíbet necesita paz y libertad" y explicó que allí, "como no hay mar, los mandalas se disuelven en los ríos, que al final también van al mar para compartir con los seres del fondo la inspiración de paz".
Durante más de un mes, del 4 de junio al 6 de julio, seis monjes del monasterio de Namgyal trabajaron en la Yourte en la construcción del mandala, que debía estar a punto para el cumpleaños del Dalai Lama y la visita de éste a Barcelona, suspendida días atrás por motivos de salud. EFE
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