Angustiados porque no llegaban los goles necesarios para seguir con vida en el Mundial de Futbol; esperanzados en que sus equipos podían sacar la tarea como recompensa a su exigente "barra" de seguidores.
Y, al final, felices, muy felices porque, aunque dejando los pelos en el marco, Italia y Paraguay clasificaron a octavos de final.
Si el talento se hereda, los italianos Cesare y Paolo Maldini no solo comparten el suyo sino también el sufrimiento. Al menos así fue para sus equipos en la primera fase del campeonato mundial donde, de nuevo, coinciden padre e hijo.
Cesare Maldini, de 70 años, está en las canchas de Japón y Corea como técnico de Paraguay, mientras su "hijito", Paolo, de 33, vuelve en su legendario puesto, como capitán del conjunto italiano.
"Nos mantenemos en contacto frecuentemente (...) es algo diferente a dirigir el equipo italiano, pero mientras él Cesare cumple como técnico de Paraguay, también sigue la marcha de la selección azzurra en nuestros partidos", comentó Paolo, sobre su progenitor.
Cesare dirigió a Paolo cuando fue seleccionador de Italia en la copa mundial de Francia, hace cuatro años. En esa ocasión, su equipo fue eliminado por los franceses en cuartos de final, en serie de penales.
Esa derrota le costó el puesto a Cesare Maldini, quien pasó al AC Milán hasta que le llegó, en diciembre, el boleto para ir a Paraguay, como su técnico.
"Ha sido algo grande para mí ver cómo Italia ganaba, no sólo por mi hijo, sino por mi país", ha dicho el entrenador.
A romper las marcas
Aferrado a sus ansias de seguir en el Mundial, Paolo Maldini es el futbolista italiano que más veces ha jugado internacionalmente, con un total de 123 partidos.
Este es su cuarto Mundial y puede romper la marca del alemán Lothar Mattheus, que jugó 25 partidos de Copa del Mundo, en caso de que Italia llegue a semifinales.
Avance o sea eliminada la selección azzurra , el joven Maldini tiene asegurados los gritos de las chicas que, aparte de su talento futbolístico, admiran en él su maravilloso físico.
En definitiva, con la cercanía que proporcionan los lazos familiares, y los teléfonos móviles, Cesare y Paolo Maldini esperan quedarse en el Mundial lo suficiente para intercambiar una llamada, el 26 de junio, en el cumpleaños número 34 del bambino .