Los Ángeles. Las malas críticas con las que ha sido recibida la última película de Angelina Jolie, Beyond Borders , que se estrenó la semana pasada en Estados Unidos, ensombrecen su labor en favor de los refugiados de guerra.
Como afirmó el periódico Los Angeles Times , la única razón para no ser más mordaz con la cinta es su temática, la crisis de los refugiados en todo el mundo, "algo importante".
"Pero la cruda realidad es que la línea divisoria entre ser honesto o tonto es muy fina (...) y Beyond Borders acaba siendo un filme irreal sobre una situación muy real", afirma el crítico Kenneth Turan.
Sufrimiento reducido
La película que protagoniza esta actriz ganadora de un Oscar tampoco fue mejor recibida por The Hollywood Reporter .
En sus páginas, esta importante publicación asegura que, incluso asumiendo las mejores intenciones por parte de sus creadores, el filme "corre el riesgo de convertir en exótico el sufrimiento humano".
La actriz, hija del también intérprete Jon Voight, ha asegurado que su experiencia durante el rodaje de esta cinta la ha cambiado.
De hecho, Jolie fue nombrada hace dos años embajadora de Buena Voluntad de las Naciones Unidas (ONU), y el pasado miércoles recibió en Nueva York el primer premio Ciudadana del Mundo, de manos de la Asociación de Corresponsales de la ONU por su trabajo con refugiados.
"Nos ha ayudado a sacar a la luz a un grupo olvidado como los refugiados y a todos esos que no hacen titulares y son víctimas de crisis tristemente olvidadas", afirmó Ruud Lubbers, portavoz de la ONU en temas de refugiados.
Jolie, de 28 años, también acaba de publicar un libro que, bajo el título de Anotaciones de mis viajes , describe su paso por los campos de refugiados de Sierra Leona, Tanzania, Pakistán, Camboya y Ecuador, como embajadora de Buena Voluntad.
El respeto a este trabajo es lo primero que figura en todas las críticas a un filme que iba a dirigir Oliver Stone, pero del que finalmente se encargó Martin Campbell, más conocido por obras como Goldeneye o La máscara del Zorro , donde prima el espectáculo sobre el compromiso social.
Sin embargo, como afirma Bob Strauss en el diario Daily News , de Los Angeles, la única justificación de este filme es que "alguien tenía que hacerlo".
La recepción del filme ha sido tan fría que no se espera baja recaudación.