La comedia Mafia Blues, protagonizada por Robert de Niro y Billy Cristal, abrió ayer en Deauville el Festival de Cine Estadounidense, y dará el tono de esta edición 25, concentrada en el humor y en la creación independiente.
Maurice Jarre, compositor de la música de películas como Doctor Zhivago o Lawrence de Arabia, está invitado a la gala inaugural en la que se proyectará una introducción musical de 52 minutos, donde Djami Chene y Rémi Grumbach plasmaron su rica personalidad y su placentera manera de vivir y crear.
Billy Cristal, estrella de Cuando Harry encuentra a Sally y otros éxitos, también viajará a la ciudad normanda para promocionar la cinta, pero no De Niro, muy molesto con Francia desde que hace unos meses fue retenido varias horas en el Juzgado de París, por su hipotética relación con una red de prostitución de lujo, que él negó.
Al comentar las cosa memorables del Festival francés, que en 1995 estrenó una competición de diez películas independientes convertida ya en uno de sus puntos fuertes, la prensa francesa subraya hoy otra gran ausencia en este certamen, que aspira a ser la plataforma de lanzamiento del cine estadounidense en Francia.
Lagunas y celuloide
En la muestra, no se proyectará La amenaza fantasma, último y esperado episodio de La guerra de las galaxias, de Georges Lucas, quien, de todos modos, es poco amante de cualquier tipo de encuentros cinematográficos.
Entre las estrellas que han prometido asistir están Kirk Douglas, que publica la continuación de su autobiografía, Ascendiendo las montañas; Laurent Bacall, James Coburn, Gena Rowlands, Patrick Swayze, Sydney Pollack, y Cyd Charisse, todos ellos reunidos el 8 de setiembre en la fiesta que celebrará las bodas de plata del festival.
Además, Deauville contará en principio con la presencia de Pierce Brosnan, alias James Bond; René Russo, Steve Martin y Madeleine Stowe, entre otras estrellas, y está previsto que Al Pacino, Michael Caine, Robin Williams y Ang Lee reciban en persona sendos homenajes.
Los amantes del sétimo arte que acudan a Deauville podrán disfrutar de una gran variedad de películas recién salidas del horno hollywoodense, pero en competición por el Gran Premio al cine independiente entrarán sólo diez cintas.
Son Being John Malkovich; de Spike Jonze; Whiteboys, de Marc Levin (Cámara de Oro en Cannes en 1998); Fiona, de Amos Kollek; Go, de Doug Liman; Guinevere, de Audrey Wells; The Minus Man, de Hampton Fancher; The Bumblebee Flies Anyway, de Martin Duffy; Judy Berlin, de Eric Mendelsohn; Twin Falls Idaho, de Michael Polish, y Happy, Texas, de Mark Illsey.
El jurado del festival está presidido por el director de cine Régis Wargnier -cuya última película, Est-Ouest, se estrenó ayer en las pantallas francesas-, y cuenta con nueve miembros, de los que seis son actores: Marie Gillain, Marie-France Pisier, Elsa Zylberstein, Jean-Hugues Anglade, Richard Berry y Gabriel Byrne.
El productor Humbert Balsan, el periodista-productor Jean-Pierre Dionnet, y el escritor Michel Houellebecq completan la lista de quienes decidirán a quién se otorga los grandes laureles de Deauville.