Tegucigalpa . Ricardo Maduro, ganador de las elecciones celebradas ayer en Honduras, le dio le segunda victoria al Partido Nacional desde que el país retornó a la democracia en 1982.
Maduro se imponía esta madrugada al candidato del gobernante Partido Liberal, Rafael Pineda, con nueve puntos de diferencia, según cifras oficiales del Tribunal Nacional de Elecciones (TNE).
De 843.729 votos válidos registrados por el TNE, Maduro obtenía el 52,65 por ciento contra el 43,82 por ciento de Pineda, en tanto que los otros tres partidos minoritarios que compitieron en la contienda electoral sumaban juntos el 3 por ciento.
Maduro subrayó durante su campaña que los temas prioritarios de su gobierno, en caso de ganar la presidencia, serán "seguridad, educación y salud".
En materia económica, Maduro tendrá que hacer frente a retos como una deuda exterior que supera los 4.300 millones de dólares, una inflación de más del 10 por ciento y una producción para la exportación y el mercado interno que está en precario, tanto por sus bajas en volumen, como por los precios en el mercado internacional.
La inseguridad ciudadana, la pobreza en la que vive el 80 por ciento de los 6,7 millones de hondureños, una demanda de 700.000 viviendas y la falta de escuelas, colegios, hospitales, carreteras, electricidad, teléfonos y agua potable, son otras de las muchas necesidades que tienen más de la mitad de los hondureños.
En declaraciones a corresponsales de prensa extranjera antes de la celebración de las elecciones, Maduro subrayó que el país no puede aguantar desde el punto de vista social más impuestos o devaluaciones de la moneda, el lempira, que actualmente se cotiza a casi 16 por un dólar.
En su opinión, hay que crear un clima de inversión para nacionales y extranjeros e invertir más en capital humano para ser competitivos a largo plazo y poder vender a un mejor precio la producción local.
En lo que respecta a la producción, Maduro dijo a los corresponsales que para buscar un mejor crecimiento económico tiene identificados "cuatro sectores de gran potencial: turismo, agropecuario, forestal y maquila (ensamble)".
La inversión a largo plazo, generación de empleo, financiación de viviendas populares, bajada de las tasas de interés para los productores y una estabilidad fiscal son otras iniciativas que Maduro asegura que podrá ejecutar en su gobierno, que asumirá el 27 de enero de 2002.
En su opinión, Honduras necesita un crecimiento económico con equidad entre el 6 y 7 por ciento durante 20 años seguidos para que el país pueda llegar a alcanzar un Producto Interior Bruto (PIB) de 2.000 o 2.500 dólares por persona.
Maduro tiene a su favor el "mandato clarísimo" y "rígido" que le otorgaron las bases de su partido para que buscara la presidencia de Honduras, algo que él dice que le beneficia porque no tuvo que negociar "nada con nadie".
"No he adquirido compromisos de chambas (empleos) con nadie, absolutamente con nadie", subrayó Maduro, quien adelantó que por lo ineficaz que resulta ser la burocracia hay muchos profesionales de muy alto nivel que no aceptan un cargo importante en el Gobierno porque temen ser calumniados o víctimas de persecución política.
Otro de sus objetivos es reducir el tamaño del Gobierno, lo que supone el cierre de algunas instituciones o la fusión de algunas afines, como por ejemplo incorporar la Secretaría de Cooperación Internacional al Ministerio de Relaciones Exteriores.
Una de las áreas en las que, según Maduro, se debería duplicar la inversión pública, es la salud.
Sobre los organismos de integración regional, como el Parlamento Centroamericano (Parlacen), sostiene que no están en el mismo las personas de mejor capacidad y que, si no se logra redefinir su papel y hacerlo efectivo en las decisiones importantes, "mejor cerrémoslo".
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, Editora nacion.com Fuente: agencias.